viernes, 17 de abril de 2015

¿CÓLICOS MENSTRUALES o DOLOR MENSTRUAL? DOLOR DE RIÑONES Y DE OVARIOS

A muchas mujeres les duele esa zona, no todos los meses, pues puede variar. Pero el dolor de los días antes de que baje la regla se puede concentrar tanto en el vientre, como caderas, riñones e incluso espalda. 
Cuando te baje la regla o como mucho, cuando se termine, el dolor te desaparecerá. 
Si no fuera así, quizás hay atribuirlo a una mala postura al dormir. 
Las mujeres tenemos que aguantar mensualmente un sangrado de alrededor de 50ml y un dolor tirando de leve a moderado, generalmente de tipo cólico (abdomen bajo), aunque pueden darse en otros sitios, como riñones, espalda, cabeza, piernas, etc. 
También se dan síntomas psicológicos, como mal humor (pienso que provocado por el dolor).
Los periodos suelen comenzar entre los 10-14 años, y el ciclo completo dura 28 dias.
El útero es un músculo. 
Como todos los músculos, puede contraerse y relajarse. 
Durante el periodo, se contrae con mayor fuerza. 
Algunas veces, cuando se contrae, sientes un dolor tipo calambre.
Los músculos uterinos se contraen al producirse prostaglandinas. 
Las prostaglandinas son sustancias químicas producidas por el revestimiento del útero. 
El nivel de prostaglandinas es alto al comenzar el periodo. 
El nivel se reduce a medida menstruamos. 
Por eso el dolor tiende a reducirse al cabo de los primeros días del periodo. 
Estas sustancias aumentan la sensibilidad al dolor en las mujeres; el resto de los sintomas menstruales se pueden explicar a partir de las funciones de las prostaglandinas.
Se pueden resumir las funciones de las prostaglandinas en cuatro puntos:
Intervienen en la respuesta inflamatoria: 
vasodilatación, aumento de la permeabilidad de los tejidos permitiendo el paso de los leucocitos, antiagregante plaquetario, estímulo de las terminaciones nerviosas del dolor... la vasodilatacion y el aumento de la permeabilidad en los tejidos provoca el dolor de cabeza y pesadez en las piernas.
Provocan la contracción de la musculatura lisa. 
Esto es especialmente importante en la del útero de la mujer. 
En el semen humano hay cantidades pequeñas de prostaglandinas para favorecer la contracción del útero y como consecuencia la ascensión de los espermatozoides a las trompas de Falopio. 
Que también son liberadas durante la menstruación, para favorecer el desprendimiento del endometrio. 
Y los dolores menstruales son tratados muchas veces con inhibidores de la liberación de prostaglandinas.
Intervienen en la regulación de la temperatura corporal.
Controlan el descenso de la presión arterial al aumentar el flujo sanguineo renal, lo que favorece la eliminación de sustancias en el riñón. 
Este aumento del flujo de sangre es lo que produce el dolor de riñones en algunas mujeres.
Los cólicos menstruales no son el mismo que el malestar que se siente durante el síndrome premenstrual (SPM), aunque los síntomas de ambos trastornos a veces puede ser experimentado como un proceso continuo. 
Muchas mujeres sufren de ambos PMS y cólicos menstruales.

Los cólicos menstruales pueden variar de leves a muy graves. 
Los dolores menstruales leves pueden ser apenas perceptibles y de corta duración que a veces se siente como una sensación de pesadez en el vientre. 
Los calambres menstruales severos pueden ser tan dolorosos que interfieren con las actividades normales de una mujer durante varios días.
Los cólicos menstruales de algún grado afectan a más de un estimado de 50 % de las mujeres y, entre ellas, hasta un 15 % describiría sus dolores menstruales como graves. 
En encuestas entre las adolescentes se muestra que más del 90 % de las chicas tiene calambres menstruales.

¿Por qué algunos cólicos son tan dolorosos?
Los cólicos menstruales son causados por las contracciones uterinas que se producen en respuesta a las prostaglandinas y otros productos químicos. 
La sensación de calambre se intensifica cuando los coágulos o piezas de tejido con sangre de la mucosa del útero pasan a través del cuello del útero, sobre todo si el canal cervical de la mujer es estrecho.
La diferencia entre los dolores menstruales que son más dolorosos y los que son menos dolorosos puede estar relacionada con los niveles de prostaglandina de la mujer. 
Las mujeres con dolores menstruales altos tienen niveles elevados de prostaglandinas en el endometrio (revestimiento del útero) en comparación con las mujeres que no experimentan calambres. 
Los cólicos menstruales son muy similares a los que una mujer experimenta cuando se le administra la prostaglandina como un medicamento para inducir el parto.
Los cólicos menstruales pueden demostrarse científicamente mediante la medición de la presión dentro del útero y el número y la frecuencia de las contracciones uterinas. 
Durante un período menstrual normal, la mujer promedio tiene contracciones de baja presión (50-80 mm Hg), que duran entre 15 a 30 segundos con una frecuencia de 1-4 contracciones por cada 10 minutos. 
Cuando una mujer tiene calambres menstruales, sus contracciones son de una presión más alta (que pueden superar los 400 mm Hg), duran más de 90 segundos y, a menudo, se producen en menos de 15 segundos de diferencia.
¿En qué casos aplicar calor en el vientre?
Las mujeres pueden beneficiarse de la aplicación de calor en el vientre, ya que de forma mucho más habitual suelen sentir molestias en esta zona prácticamente cada mes, por ejemplo a partir de la semana anterior a la llegada de la regla, durante la propia menstruación e incluso algunas mujeres suelen sentir molestias en los ovarios durante la ovulación.
Por ello, siempre es útil descubrir en qué momentos es adecuado, bueno o no aplicar calor en el vientre:
Dolor premenstrual: debemos diferenciarlo del dolor que aparece durante la menstruación, porque aparece a partir de la semana anterior a la llegada de la regla. 
Los síntomas más comunes son efectivamente dolor abdominal, calambres y hinchazón.
Dolor menstrual: es precisamente el que se produce durante el periodo que dura la regla o menstruación.
Dolor de ovulación: conocido también como ovulación dolorosa, es el dolor que aparece a mitad del ciclo de ovulación.

¿Cómo aplicar el calor en el vientre?
En realidad es un remedio sumamente sencillo de aplicar. 
Tienes varias opciones igualmente útiles y fáciles:
Baño caliente: consiste en tomar un baño de agua caliente, lo que no solo será útil para reducir el dolor que puedas sentir en el vientre, sino que también te ayudará a relajar tu cuerpo y tu mente. 
Sólo tienes que llenar la bañera con agua caliente, añadir algún aceite esencial cuyo aroma te guste y te relaje, sumergirte en el agua durante 10 a 15 minutos, no más para evitar bajadas de tensión bruscas y mareos.
Bolsa de agua caliente: las puedes encontrar en herbolarios. 
Son bolsas, generalmente duras, que puedes llenar con agua fría o caliente.
Manta eléctrica: es la opción más rápida. 
Sólo tienes que enchufarla a la corriente eléctrica y colocarte la manta en el lugar donde sientas dolor, dejándola actuar durante 5 a 10 minutos.
La explicación científica de por qué el calor alivia el dolor de vientre
En el año 2006, en la conferencia anual de la Physiological Society, un grupo de científicos del University College London (UCL) de Reino Unido, presentaron sus hallazgos sobre por qué el calor es analgésico, ofreciendo una respuesta científica de por qué el calor se ha venido utilizando desde hace ya mucho tiempo como remedio casero para aliviar el dolor.
Según estos expertos, al aplicar sobre la piel una bolsa de agua caliente o cualquier otro utensilio caliente de unos 40º C en la zona donde se produce el dolor, se consigue activar los receptores del calor localizados en esa zona, los cuales bloquean el efecto de los mensajeros químicos que están haciendo que el organismo detecte dicho dolor.
Es decir, el calor realmente es capaz de desactivar el dolor a nivel molecular, de un modo bastante similar a cómo funcionan los medicamentos analgésicos. Además de brindar comodidad.
Algunas mujeres pueden sufrir dismenorrea, que consiste en una menstruación anormalmente dolorosa y/o exceso de sangrado.

Síntomas de dismenorrea :
Calambres o dolor en la parte inferior del abdomen o la espalda
Sensación de tirantez entre los muslos
Diarrea
Náuseas
Vómitos
Dolor de cabeza
Mareo
Muchas mujeres pasan por cambios en los días o semanas anteriores a la menstruación. 
Cuando estos cambios causan ciertos problemas que afectan la vida normal de una mujer, son conocidos como el síndrome premenstrual (SPM). 
Hasta un 85% de las mujeres que menstrúan reportaron algún síntoma de SPM. 
Aunque la causa de SPM es desconocida, en la mayoría de las mujeres puede tratarse hasta cierto punto.

Síntomas de SPM
Las mujeres con SPM tienen los síntomas en la segunda mitad del ciclo (después de que ovalan, aproximadamente día 14). 
La mayoría de las mujeres con SPM tienen sólo algunos de estos síntomas. Algunas mujeres tienen más cambios físicos. 
Otras tienen más síntomas emocionales. 
La cantidad de incomodidad varía de mujer a mujer.

Síntomas emocionales
Irritabilidad
Cambios de humor, de tristeza a coraje
Depresión
Demasiado sensible
Llorar
Alejamiento social
Olvido
Falta de concentración
Síntomas físicos
Hinchazón abdominal
Pechos dolorosos
Cambios de apetito
Deseos de comida
Hinchazón de manos y pies
Dolor de cabeza
Dolores musculares
Torpeza de movimientos
Cansancio
Bochornos (raro)
Para encontrar alivio durante la menstruación:
Algunas mujeres encuentran que las técnicas para aliviar el malestar funcionan para ellas, pero cada mujer es distinta. 

Es posible que desee probar uno o más de los siguientes consejos:

Ejercicio — Hacer ejercicio casi todos los días de la semana puede hacerla sentir mejor. 
Los ejercicios aeróbicos como el caminar, trotar, andar en bicicleta o nadar ayudan a producir sustancias químicas que bloquean el dolor.

Aplique calor — Tomar un baño tibio o colocarse una almohadilla o botella calentadora sobre el abdomen puede brindar alivio.

Duerma — Asegúrese de dormir suficiente antes de y durante su periodo. 
Eso puede ayudarla a hacer frente a cualquier malestar.

Tenga relaciones sexuales — Los orgasmos pueden aliviarles los calambres de menstruación a algunas mujeres.

Relájese — Medite o practique yoga. 
Las técnicas de relajación pueden ayudarla a hacerle frente al dolor.

Si el dolor persiste, puede tomar antiinflamatorios no esteroideos (Ibuprofeno). 
Si esto no es suficiente acuda a su médico.


¿Qué relación existe entre los riñones y el dolor de ovarios?
El dolor de riñones puede aparecer conjuntamente al dolor de ovario. 
Los riñones son órganos fundamentales en el proceso tanto de desintoxicación como de depuración de nuestro organismo.
Son los encargados de la eliminación de aquellas toxinas y de los desechos que nuestro cuerpo no necesita.
Entre sus funciones principales, se convierten de hecho en uno de los principales filtros de nuestra sangre, los cuales la depuran reteniendo aquello que nuestro organismo sí que puede aprovechar, y eliminando solo aquello que el cuerpo debe desechar a través de la orina. 

Dolor de riñones y dolor de ovarios
Como de buen seguro sabrás, los riñones consisten en un par de órganos con forma de habichuela. 
Presentan un tamaño similar al que tiene un puño cerrado (unos 13 centímetros de largo y 8 centímetros de ancho).
Y los encontramos en la parte posterior de la cavidad abdominal, situados justo por encima de la cintura. 
En el caso del riñón derecho descansa debajo del hígado, mientras que el riñón izquierdo lo hace debajo del diafragma.
Cuando hablamos de dolor de riñones, y sobretodo del dolor de ovarios, debemos tener presente que en realidad ambas molestias pueden estar relacionadas, aunque es necesario tener algo claro: 
no existe el dolor de ovarios como tal, dado que son órganos que no tienen sensibilidad, no causando verdaderamente dolor, y sí presentan relación con determinados desequilibrios relacionados especialmente con el aparato reproductivo femenino.

Síntomas del dolor de riñones y de ovarios
Las molestias causadas por ambos problemas son en realidad bien claros y definidos:
Sensación de dolor en los ovarios: generalmente duele la región inferior del abdomen, justo por debajo de la región del ombligo y de la pelvis. 
Este dolor puede ser pasajero, agudo o crónico (lo que dependerá de la causa que haya provocado su aparición). 
Pueden aparecer calambres en el vientre, o sensación de pinchazos a la altura de los ovarios, en alguno de los dos lados del vientre.
En el caso del dolor de riñones, las molestias suelen sentirse sobretodo en la zona de la espalda baja, y especialmente por encima de la cintura, donde éstos se encuentran ubicados.

¿Cuáles son sus causas?
En muchos casos cuando una mujer sufre de dolores en los ovarios, éstas molestias también tienden a irradiarse hacia los riñones. 
Por ejemplo, suele ser común que aquellas mujeres que sufran de ovulaciones dolorosas, entre las diferentes molestias que aparecen, encontramos también el dolor en los riñones.
Por ello siempre es importante acudir rápidamente a un ginecólogo cuando el dolor es muy intenso, o bien cuando éste no desaparece con el paso de los días.
Podemos distinguir las siguientes causas:

Dolor menstrual: Es una de las causas más frecuentes, la cual aparece por la acción de la prostagladina (una sustancia que provoca las contracciones de la musculatura del útero).
Ovulación dolorosa: A diferencia de las molestias que aparecen durante la menstruación, algunas mujeres también presentan dolor en la mitad del ciclo de ovulación.
Embarazo ectópico: Se trata de un tipo de embarazo patológico, el cual se desarrolla fuera de la cavidad uterina, debido a que el huevo embrionario no emigra hasta el útero y se sitúa en las trompas de Falopio.
PID o Enfermedad Pélvica Inflamatoria: es una enfermedad de transmisión sexual que causa una inflamación peligrosa de los órganos reproductores. Si no se trata a tiempo puede causar infertilidad.

¿Qué hacer cuando aparece el dolor de riñones y de ovarios?
Lo más adecuado es acudir siempre a tu médico, el cual te derivará al especialista más oportuno, principalmente al ginecólogo.

Si por ejemplo las molestias se deben a la menstruación, puedes optar por infusiones naturales que ayudan a calmar el dolor: destaca la infusión de canela, la infusión de manzanilla y la infusión de onagra. 
También puedes aplicar calor en la zona del vientre, por ejemplo utilizando compresas calientes.

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