domingo, 31 de mayo de 2015

LA MENSTRUACIÓN DESPUÉS DEL EMBARAZO

Descubre cuándo llega la regla después del parto
El retorno de la menstruación después del parto es un tema que suele preocupar a las mujeres, muy particularmente a las que son madres primerizas. 
Si bien después del embarazo el cuerpo pasa por un periodo de adaptación y regulación de funciones, este no resulta ser un asunto demasiado problemático, pero conviene estar informadas y atentas al respecto.
Muchas embarazadas se preocupan innecesariamente por saber cuándo recuperarán la menstruación después del embarazo. 
Algunas llegan a realizar consultas médicas antes del parto, transmitiéndole su nerviosismo al feto, el cual vive cada una de las emociones de su madre como si fueran las suyas propias, estresándose y pasando malos ratos por ello.
Lo más común es que la menstruación después del parto regrese pasada la etapa de cuarentena, es decir, aproximadamente cuarenta días, después de haber dado a luz. 
Durante este lapso de tiempo la mujer puede tener secreciones vaginales irregulares, ya que el aparato reproductivo pasa por un periodo de adaptación para retornar a sus funciones habituales.
Antes de preocuparse por la regla después del embarazo, debe tenerse en cuenta que todos los órganos femeninos que intervienen en la función reproductiva pasan por grandes cambios en el inicio del embarazo. 
Desde que el cuerpo materno detecta la presencia del óvulo fertilizado, la producción de hormonas se incrementa, adaptando los órganos reproductivos para atender al bienestar del futuro feto. En este cambio de funciones, la regla desaparece.
El mismo proceso debe realizarse a la inversa después del nacimiento del bebé, solamente que en este caso será más gradual. 
La vuelta de la menstruación después del embarazo estará también determinada por la producción de hormonas femeninas. 
En tal producción intervienen muchos factores emocionales, como la llamada “tristeza post parto”, y físicos, como la lactancia y la generación de leche.
El amamantamiento y la producción de leche materna suceden gracias a una hormona conocida como prolactina, que es emitida por la misma glándula encargada de producir hormonas para la ovulación. 
La regla después del parto dependerá entonces en gran medida del aumento de la prolactina, y del consecuente descenso de las demás hormonas intervinientes en el proceso ovulatorio.
Por este motivo, la lactancia retarda la llegada de la menstruación después del embarazo durante periodos de entre seis y doce meses después del nacimiento. 
Esto no quiere decir que el cuerpo no esté listo para menstruar, sino que, simplemente la producción hormonal está enfocada en otra tarea. 
Aquí se distingue parte de la sabiduría natural del proceso, priorizando el amamantamiento mientras los órganos internos recuperan sus formas y funciones habituales.

La expulsión de mucosas y sangre que puede ocurrir tras dar a luz, conocida como “ciclo anovulatorio”, suele no portar óvulo. 
Más allá de ello, y aunque la menstruación después del parto no haya vuelto a la normalidad, al mantener relaciones sexuales después del embarazo debe usarse métodos anticonceptivos. 
Los óvulos pueden estar generándose y expulsándose irregularmente (en lapsos de tiempo diversos, con escaso o nulo sangrado), por lo que las posibilidades de quedar nuevamente embarazada son reales.
Las mujeres que han pasado por una cesárea vuelven a tener períodos regulares. 
Sin embargo, pueden ser diferentes a los que tenían antes de quedar embarazadas. 
Puede ser difícil decir cuándo una mujer va a tener su período post-parto, y también saber cómo será. 
Algunas mujeres no se regularizan por varios meses.
Sangrado después de la cesárea
Luego de la cesárea es común que las mujeres sangren por varias semanas. Sin embargo, este sangrado no debe ser confundido con un período. 
Es una pérdida llamada loquia, que es un producto de la cubierta uterina que se renueva en las semanas que le siguen al parto. 
La loquia gradualmente se detiene, cambiando su color rojizo a transparente. Aunque la mujer puede encontrarse teniendo algunas manchas rojas durante este proceso, su verdadera menstruación se produce generalmente más adelante. 
En la mayoría de las mujeres, los períodos regulares pueden volver nuevamente luego de las 8 semanas. 
Una mujer puede esperar que sus menstruaciones regulares vuelvan en el término de los dos meses posteriores.
Los factores del período
El primer período puede verse afectado por la condición médica de la mujer. Las condiciónes médicas como los problemas de tiroides o el aumento significativo, o disminución acentuada, del peso pueden influenciar los períodos post-parto. 
Además, el estrés de la mamá y los niveles de actividad también son factores que pueden influir.  
El factor de más peso en el primer período de una mujer después de una cesárea es el amamantamiento. 
Esto es así tanto para las mujeres que tuvieron un parto normal como para las que tuvieron una cesárea.

sábado, 30 de mayo de 2015

PARTOS: CAMBIOS FISICOS


¿Cuánto tiempo tardará mi útero en reducirse?Para cuando empieza tu parto tu útero es alrededor de 15 veces más pesado que antes del embarazo ¡sin incluir el contenido! y su capacidad es al menos 500 veces más grande. 
Pocos minutos después de que tu bebé haya nacido, las contracciones en el útero hacen que empiece a reducirse, cerrándose como un puño. 
Las fibras que lo componen se contraen y aprietan de la misma forma que lo hicieron durante el parto.
Estas contracciones hacen que la placenta se separe de la pared del útero. Después de que la placenta se expulsa, el útero se contrae más, cerrando los vasos sanguíneos abiertos en el área donde la placenta estaba unida. 
A medida que el útero continúa contrayéndose, puedes sentir unos calambres que se conocen como entuertos o dolores de posparto.
Durante el primer par de días después del parto, puedes sentir la parte de arriba de tu útero todavía uno o dos dedos por debajo de tu ombligo. 
En una semana, tu útero pesará cerca de una libra (medio kilo), que es la mitad de lo que pesaba en el momento del parto. 
Después de dos semanas se habrá reducido a 11 onzas (unos 312 gramos) y estará completamente localizado dentro de tu pelvis. 
Entre cuatro y seis semanas más tarde, debería estar cerca de su peso previo al embarazo, esto es 2.5 onzas (70 gr). 
Este proceso se conoce como la involución del útero.
Aunque tu útero se haya reducido a su tamaño previo al embarazo, puedes continuar viéndote como embarazada durante varias semanas o más. 
Esto se debe a que tus músculos abdominales se estiran durante el embarazo, y toma tiempo, y ejercicio regular, el que tu pancita regrese a su forma previa.
Estos trucos pueden ayudarte a verte delgada poco después del parto
¿Cuánto peso bajaré después de dar a luz a mi bebé?
Bajarás una cantidad de peso importante inmediatamente después del parto. La mayoría de las nuevas mamás bajan unas 12 libras (5 1/2 kilos): 7 a 8 libras que pesa el bebé (3 a 3 1/2 kg), otra libra o dos de la placenta (1/2 a 1 kg), y otras 2 libras (1 kg) aproximadamente de sangre y líquido amniótico.
Después irás perdiendo peso poco a poco porque tendrás que eliminar todo el líquido extra que las células retuvieron durante el embarazo, junto con el líquido proveniente del exceso de sangre que tenías en tu cuerpo. 
Debido a esto producirás más orina de lo normal durante los días posteriores al nacimiento, y es posible que notes que transpiras mucho, aún mientras duermes. 
Al terminar la primera semana, habrás bajado alrededor de 4 libras (1,8 kg) de peso en líquido. 
(La cantidad varía según la cantidad de líquido que hayas retenido durante el embarazo.)
Pero necesitarás más tiempo para volver a tu peso y forma de antes del embarazo, a veces hasta un año. 
Amamantar, llevar una dieta saludable y hacer ejercicio cuando tu cuerpo esté preparado te pueden ayudar a bajar de peso gradualmente.
¿Por qué no me doy cuenta cuándo necesito orinar?
Es posible que sientas como si no tuvieras ganas de orinar demasiado durante el primer día después del parto, en especial si has tenido un trabajo de parto prolongado, un parto vaginal asistido con fórceps o ventosa, o una anestesia epidural. 
Esto es bastante común y se debe a que tu vejiga está menos sensible temporalmente. 
Sin embargo, debido a todo el líquido extra que están procesando tus riñones, tu vejiga se llena muy pronto y por ello es importante que orines con frecuencia aun cuando no sientas urgencia.
Si se acumula demasiada orina en tu vejiga, es posible que te sea difícil llegar al baño sin que se te escapen gotitas.
Pero lo más importante es que tu vejiga podría distenderse en exceso. 
Esto puede causar problemas urinarios y también hace más difícil la contracción del útero, lo cual produce más dolores de posparto y sangrado.
Si no puedes orinar durante algunas horas después del parto, te colocarán un catéter en la vejiga para drenar la orina. 
Si el parto fue por cesárea, te colocarán un catéter urinario para la cirugía y las 12 horas después aproximadamente. 
Avísale a la enfermera si tienes dificultad para orinar o si orinas solamente una cantidad pequeña. 
Si tu vejiga se llena demasiado puede incluso llegar a impedirte orinar.
¿Volverán alguna vez a la normalidad mi vagina y perineo?Una vez que des a luz, el espacio dentro de tu vagina siempre será un poco más grande que antes del primer embarazo. 
Inmediatamente después del parto, la vagina queda distendida y puede estar inflamada y con moretones. 
Durante los días siguientes, la inflamación comienza a disminuir, y la vagina comienza a recuperar el tono muscular. 
Durante las siguientes semanas, gradualmente se volverá más pequeña. Hacer los ejercicios Kegel de forma regular ayuda a restaurar el tono muscular.
Si tuviste una episiotomía o un desgarro, el perineo necesita tiempo para recuperarse, de modo que es una buena idea esperar hasta después del control posparto de las seis semanas para volver a tener relaciones sexuales. Además, es posible que tengas ciertas molestias incluso después de ese periodo, por lo tanto, asegúrate de ir despacio. 
Considera empezar poniéndote arriba de tu pareja o recostándote al lado para que puedas controlar la profundidad de la penetración. 
En todo caso, si sientes que la relación es dolorosa, espera un poco más. 
Si quieres hacer el amor, ¡puedes encontrar otras formas mientras tanto!
Recuerda que puedes quedar embarazada aún cuando estés amamantando, así que consulta tus opciones para el control de la natalidad.
Cuando comiences a tener relaciones sexuales otra vez, probablemente notes que tienes menos lubricación vaginal que cuando estabas embarazada, debido a los menores niveles de estrógeno. 
Esta sequedad será incluso más pronunciada si estás amamantando, porque la lactancia tiende a mantener bajos los niveles de estrógeno. 
El uso de un lubricante ayuda a reducir la incomodidad. 
Asegúrate de utilizar un lubricante a base de agua. 
Esto es particularmente importante si estás usando un método anticonceptivo de látex, ya que los lubricantes a base de aceite pueden debilitar el látex y hacer que se rompa el condón. 
¿Por qué sangro?
Es normal tener un flujo vaginal conocido como loquios durante un mes o dos después de haber dado a luz. 
Este flujo está compuesto de sangre y de restos del tejido que recubre el útero.
Durante los primeros días después de dar a luz, los loquios tienen una buena cantidad de sangre y por eso se ve muy rojo, como si fuera un periodo menstrual pesado. 
Probablemente tendrás menos flujo cada día y para los dos a cuatro días después de haber dado a luz, los loquios se verán más acuosos y de color rosado.
Unos diez días después de que hayas dado a luz, sólo tendrás una pequeña cantidad de flujo blanco o amarillento que irá disminuyendo a lo largo de las dos o cuatro semanas siguientes. 
Algunas mujeres pueden continuar teniendo loquios intermitentes durante unas pocas semanas más.
¿Qué debo esperar si estoy dando el pecho?
Los cambios hormonales después del parto hacen que tus pechos empiecen a producir leche. 
Cuando tu bebé lacta durante los primeros días después de dar a luz, está obteniendo calostro que es una sustancia densa y amarillenta que tus pechos producen durante el embarazo. 
Esta succión libera la hormona prolactina, que estimula la producción de leche y la oxitocina, que hace que los sacos de leche y los ductos se contraigan, propulsando la leche a tus pezones. 
(Este es el llamado reflejo de bajada de la leche.)
Si esas primeras sesiones de lactancia te causan algunos calambres abdominales es porque la oxitocina también dispara las contracciones uterinas. 
Cuando tu leche sube, generalmente unos días después del parto, tus pechos pueden ponerse inflamados, duros y dolorosos e incómodamente llenos. 
Esto mejora generalmente en un día o dos.
¿Afectará la lactancia al aspecto de mis senos?
¿Qué pasará si no estoy dando el pecho?
Si no estás dando el pecho producirás leche de todas formas y unos pocos días después del parto tus pechos pueden inflamarse. 
Esto puede causarte molestias considerables que duren varios días. 
El dolor tiende a ser peor entre tres y cinco días después de haber dado a luz.
Mientras tanto, lleva un brasier que te sujete bien a todas horas y ponte paquetes de hielo o fríos en el pecho, para ayudar con la inflamación y ayudar a inhibir la producción de leche. 
Asegúrate de cubrir los paquetes de hielo con una toallita para proteger tu piel. 
Pueden pasar todavía varias semanas hasta que tu leche desaparezca completamente.
¿Por qué me siento triste?
Después del parto puedes sentirte desde eufórica y feliz, hasta exhausta y deprimida. 
El parto es un esfuerzo grande y necesitarás descanso y apoyo para recuperarte.
Es común sentirse un poco desanimada y tristona las primeras dos semanas después del parto, debido a los cambios hormonales y el cansancio. 
Si la tristeza no desaparece espontáneamente después de las primeras semanas o te parece que te estás sintiendo peor en lugar de mejor, llama a tu médico.
Puedes estar sufriendo depresión posparto. 
Lee qué puedes hacer para estresarte menos como madre primeriza 
¿Por qué estoy perdiendo el cabello?
Si tu cabello se volvió más grueso durante el embarazo, es posible que se te empiece a caer en mechones. 
Esto les sucede a algunas nuevas mamás alrededor de uno a cuatro meses después de tener a su bebé.
No te preocupes: no te quedarás calva. 
Así como los altos niveles de estrógeno te hicieron perder menos cabello durante el embarazo, la disminución de los niveles de estrógeno después del parto puede hacer que se te caiga más. 
No obstante, será reemplazado por cabello nuevo, y la caída se detendrá, de modo que tu cabello debería volver a la normalidad al cabo de un año.
El lado bueno de esto es que si sufriste de exceso de vello facial y corporal durante el embarazo (como consecuencia del aumento de las hormonas llamadas andrógenos), ese vello se cairá de tres a seis meses después de tener a tu bebé.
¿Qué le sucede a mi piel?
Los cambios hormonales, el estrés, y la fatiga que trae la nueva maternidad pueden afectar tu piel, así como al resto de tu cuerpo. 
Algunas mujeres que tenían una piel perfecta durante el embarazo tienen más imperfecciones en los meses posteriores al parto. 
Por otro lado, si tuviste acné durante el embarazo, en particular si se presentó por primera vez o si empeoró, es posible que ahora comiences a ver algunas mejoras.
Si tienes cloasma (manchas oscuras en la piel de los labios, la nariz, las mejillas, o la frente), comenzará a desaparecer en los meses posteriores a dar a luz y probablemente desaparezca por completo, siempre y cuando protejas tu piel del sol.
Si te salieron estrías en el vientre, los pechos o las caderas, se volverán más claras poco a poco, aunque no desaparecerán completamente.
Maternidad
A pesar de haber estado deseando durante nueve meses tener a tu bebé en tus brazos, quizá cuando finalmente lo tengas te sientas un poco abrumada. Saber que un ser tan chiquito y frágil depende de ti, junto con todo el cansancio físico que conlleva el parto, unido a los cambios de humor debido a la fluctuación de las hormonas y la falta de sueño, puede resultar bastante difícil para muchas mujeres.
Nuestras antepasadas sabían todo esto y por eso crearon algo maravilloso para las nuevas mamás llamado "la cuarentena", que todavía se sigue practicando en algunos lugares. 
La cuarentena es un periodo de aproximadamente 40 días o seis semanas en los que la nueva mamá sólo tiene que dedicarse a aprender a amamantar, cuidar de su bebé y cuidarse ella misma. 
Durante ese periodo, otros miembros de la familia son los que cocinan, limpian la casa y atienden a otros niños, si los hay.
Este es el tiempo aproximado que una mamá necesita para que su cuerpo empiece a volver a la normalidad después del parto. 
La cuarentena también se conoce como puerperio.
Durante este periodo tradicionalmente se usaban una serie de hierbas, remedios y costumbres para ayudar a la recuperación. 
Una vez pasado este periodo se consideraba que la mamá estaba lista para integrarse de nuevo completamente en la vida familiar.
La vida de hoy en día hace difícil para muchas mamás poder disfrutar de una cuarentena tradicional. 
Es posible que, al igual que muchas otras mujeres que acaban de tener un bebé, tan solo cuentes con la ayuda de tu mamá, tu suegra o algún otro familiar que te venga a visitar durante unos días. 
Sin embargo, aunque no te puedas permitir un descanso total durante seis semanas, sí hay formas de prepararte para este periodo que te ayudarán a descansar todo lo posible, durante el mayor tiempo.
Uno de los secretos para sobrevivir en estos primeros días después del parto es aceptar toda la ayuda disponible. 
A pesar de que muchas mujeres nos sentimos responsables del cuidado y limpieza de nuestro hogar, éste es uno de esos momentos en los que hay que establecer prioridades, y tu prioridad ahora mismo debe ser descansar y cuidar de tu bebé. 
Algunas cosas que te pueden ayudar son:
Si hay familiares que se han ofrecido a instalarse contigo durante un tiempo, no rechaces su oferta. 
Intenta organizar las visitas para que cuando se vaya uno venga el siguiente, y así tener apoyo durante el máximo tiempo posible.
Pide ayuda cuando la necesites. 
Explica a las personas que te estén ayudando qué es exactamente lo que necesitas que hagan. 
A veces, por miedo a parecer exigente o maleducadas, no pedimos la ayuda que verdaderamente necesitamos.
Si te es posible, prepara antes de dar a luz una serie de comidas congeladas para cubrir al menos dos semanas. 
Compra platos y vasos de papel para usar en esos días y eliminar el problema de lavar los trastes y acepta toda la ayuda que te ofrezcan tus amigas o vecinas con las tareas domésticas.
Descansa siempre que puedas, aunque sean pequeñas siestitas de unos minutos. 
Tu cuerpo necesita ahora todo el descanso que pueda obtener para recuperarse del gran esfuerzo del parto y de los nueve meses del embarazo
EL PUERPERIO
Después de nueve meses de larga espera y de un parto agotador, una lluvia de sensaciones y emociones desconocidas inundan a la madre.
En las horas siguientes al parto, la madre siente la felicidad y la euforia de tener al bebé a su lado por fin, pero el esfuerzo físico del parto le produce un enorme cansancio. 
En muchos casos este cansancio se ve incrementado por algo de anemia debida a la pérdida de sangre durante el parto.
Ahora es necesario el paso de un período de tiempo para que su cuerpo vuelva, poco a poco, a la normalidad.
En esta fase de recuperación, que se denomina puerperio, es posible que note algunas molestias.
El puerperio también recibe el nombre de posparto o cuarentena. Dura aproximadamente entre 6 y 10 semanas, tiempo necesario para que el organismo encuentre el equilibrio, y finaliza cuando reaparece la regla.
Levantarse después del parto
Si el parto ha sido por vía natural y todo ha transcurrido normalmente, es importante que la madre comience a moverse cuanto antes para evitar hemorragias y prevenir el estreñimiento.
La madre puede levantarse dentro de las 24 horas siguientes al nacimiento, pero debe hacerlo poco a poco y acompañada porque puede sentirse mareada.
Estando aún en la cama conviene que mueva las piernas y los pies para favorecer la movilidad, el estiramiento muscular y la circulación sanguínea. 
El siguiente paso es sentarse en el borde de la cama durante unos minutos y por último, incorporarse con ayuda y caminar por la habitación.
Después del parto con cesárea
La cesárea es una intervención quirúrgica que puede realizarse con anestesia general o local, como la epidural. 
Con la segunda clase de anestesia, los efectos posteriores son menos desagradables para la madre y tiene la ventaja de poder estar con el bebé de inmediato.
Tras una cesárea con epidural, es conveniente que la madre se levante en las 24 horas siguientes para evitar hemorragias y otras complicaciones circulatorias. 
Pasados unos días la madre puede moverse con bastante normalidad y antes del 10º día le quitarán los puntos o las grapas, recuperando la libertad de movimientos. 
Como la cicatriz puede trasudar, se aconseja lavarla con agua y jabón, secarla con una gasa estéril y cubrirla con un apósito. 
Al principio la piel de alrededor de la cicatriz parece insensible pero progresivamente volverá a la normalidad.
Cuando se practica esta intervención, la madre debe esperar al 4º ó 5º día para ducharse completamente. 
El tránsito intestinal y el urinario también tardan un poco más en recuperarse.
Aunque el parto haya precisado cesárea, la madre puede amamantar al bebé. Si las contracciones y la zona de la incisión provocan dolores fuertes, el médico puede recetar algún analgésico que no perjudique al bebé.
La estancia en el hospital
Por término medio, tras un parto normal, la estancia en la maternidad suele durar entre dos y cuatro días, y de seis a ocho días si el nacimiento ha sido por cesárea.
La madre debe aprovechar este tiempo para descansar y familiarizarse con el bebé. 
Las visitas son reconfortantes pero pueden llegar a agobiar, por eso pueden limitarse a los familiares más allegados mientras la madre y el bebé permanezcan en el hospital.
En estos días los profesionales del hospital controlan la evolución de la madre: la temperatura para prevenir (y en su caso tratar) algún tipo de infección, la involución del útero, las pérdidas de sangre, el estado de las mamas y de la episiotomía, etc.
Este período también resulta muy útil para que la madre pueda plantear las posibles dudas que le surjan con respecto al cuidado del bebé y a la recuperación de su cuerpo.
La episiotomía
Cuando el médico ha realizado una episiotomía durante el parto, la madre suele sentir tirones y otras molestias en la zona de la incisión.
La episiotomía se practica con más frecuencia en las mujeres primíparas porque tienen más posibilidades de sufrir desgarros. 
La sutura se suele realizar con hilo orgánico y los puntos se caen por sí solos alrededor del quinto día.
La zona suturada debe mantenerse limpia y seca. 
Conviene lavarla dos o tres veces al día y cada vez que se orina con agua hervida, bien con una compresa empapada o tomando baños de asiento. Después se puede secar presionando con gasas estériles o utilizando un secador de pelo. 
Hay que evitar la utilización de braguitas de tejidos sintéticos hasta que cicatrice la herida.
La intensidad de las molestias depende de la longitud del corte y de la sensibilidad de cada mujer al dolor. 
Si al orinar se produce escozor fuerte en la cicatriz puede aliviarlo dejando caer agua hervida tibia por la zona o colocando un trozo de hielo en unas gasas estériles y pasarlo por la sutura.
Si las molestias son intensas al sentarse, una buena solución es colocar un cojín blando o un flotador poco hinchado en la silla.
La cicatrización concluye en diez días aproximadamente, pero si se nota hinchazón o calor en la zona debe consultar con el médico. 
Si los tirones y molestias persisten después de dos o tres meses, el médico puede recomendar una “reparación quirúrgica”, prácticamente indolora, de la episiotomía realizada.
Hemorroides
En ocasiones, los esfuerzos que hace la madre para empujar durante el parto, provocan la formación de hemorroides que pueden ser dolorosas. 
El médico puede recetar una pomada antihemorroidal o algún tratamiento antiinflamatorio general que alivie las molestias sin perjudicar la lactancia. También se produce alivio momentáneo, aunque no duradero, si se aplica frío en la zona.
Estreñimiento
El estreñimiento es frecuente después de un parto porque al intestino le cuesta recuperar la motilidad. 
Este problema se agrava con la presencia de hemorroides y, sobre todo, por la aprensión de la madre a que se reabre la cicatriz de la episiotomía
No hay que esperar para ir al lavabo porque esto intensifica el estreñimiento. Una dieta rica en fibra y tomar mucho líquido favorece el tránsito intestinal, así como algo de ejercicio muy suave.
Los laxantes tomados no están aconsejados durante el período de lactancia, pero si el estreñimiento es muy severo, el médico puede aconsejar un tratamiento a seguir.
Problemas urinarios
Miccionar con frecuencia es normal después del parto debido al exceso de líquidos que se acumulan en el cuerpo durante el embarazo. 
No tiene importancia y remite a medida que se autorregula el organismo.
La incontinencia urinaria es frecuente después de un parto difícil. 
Se debe a que los músculos del suelo pélvico se resienten. 
Estos músculos se encargan de sostener los órganos genitales internos, los rectales y los urinarios. 
El resentimiento provoca una pequeña incontinencia urinaria con pérdidas cuando se realiza algún esfuerzo (reír, toser, estornudar, etc.). 
La incontinencia también puede aparecer al final del embarazo y después de partos normales.
Cuando se ha aplicado epidural en el parto puede ocurrir que cueste vaciar la vejiga durante los dos primeros días porque la anestesia provoca que el tránsito urinario tarde más en volver a la normalidad.
En el hospital suelen recomendar algunos ejercicios para reeducar el perineo y evitar las pérdidas urinarias. 
No obstante, 8 ó 10 días después del parto, la madre puede acelerar la recuperación intentando cerrar los músculos, como para evitar que salga la orina y, tras unos segundos, relajarlos. 
Este ejercicio se repite 20 veces en tres momentos diferentes del día y se puede realizar en cualquier postura.
Sudoración
Cuando se acumula un exceso de líquido durante el embarazo, puede ocurrir que la madre sienta la necesidad de miccionar con frecuencia después de dar a luz, pero el organismo puede optar también por expulsar el líquido sobrante por medio de un exceso de sudoración, sobre todo por la noche. 
La transpiración excesiva desaparece poco después.
Cistitis
Puede ocurrir que la vejiga se contamine con gérmenes que procedan de la vagina o de los uréteres. 
Si durante el parto ha sido necesario colocar una sonda para vaciar la vejiga, ésta ha podido introducir gérmenes o bien haber lesionado la uretra produciendo la cistitis. 
Cuando ocurre este problema, el médico receta un tipo de antibiótico que no perjudica la lactancia.
Anemia
Es frecuente después del desgaste de un embarazo y la pérdida de sangre del parto. 
La anemia puede provocar una disminución de la presión arterial, mareos e incluso algún desmayo. 
El médico solicita unos análisis de sangre y receta un tratamiento con suplementos vitamínicos y de hierro.
Es aconsejable que la madre siga una dieta de alimentación equilibrada, sobre todo si amamanta al bebé.
El cansancio
Aunque los órganos de la madre se recuperan unas semanas después del parto, el organismo necesita varios meses para volver a la normalidad y recuperarse del esfuerzo que ha supuesto el embarazo y el parto.
Es imprescindible que la madre duerma y descanse, sobre todo las semanas siguientes al nacimiento. 
Debe organizar a la familia para contar con su ayuda, el padre, los abuelo, una hermana o una amiga pueden colaborar los primeros días para atender la casa y cuidar del bebé.
Durante el día puede hacer algunas pausas para descansar haciéndolas coincidir con los períodos de sueño del bebé. 
Una siesta por la tarde es beneficiosa para recuperar fuerzas y evitar que se acumule la tensión del día.
Aunque el bebé exige mucho tiempo de la madre, ésta debe reservar unos momentos “sólo para ella”, cuidar mucho su alimentación y no coger objetos pesados.
Dolores de espalda y en las piernas
Como ya ocurriera durante el embarazo, la madre puede sentir dolor en las piernas y en la espalda. 
Además de algunos ejercicios, los masajes alivian el dolor o las molestias pero evitando la zona del vientre porque los músculos y la piel todavía están distendidos.
¿Baño o ducha?
Después de un parto por vía natural, la madre puede ducharse desde el primer día. 
Cuando se ha practicado una cesárea, la ducha completa debe retrasarse hasta el cuarto o quinto día.
Para el baño hay que esperar hasta que los loquios hayan cesado completamente porque este cese indica que el cuello del útero está cerrado y no hay riesgo de contraer infecciones. 
Los primeros baños no deben ser muy prolongados y es conveniente que el agua no esté muy caliente, sobre todo si se ha practicado la episiotomía.
La piscina está desaconsejada hasta el cierre del cuello del útero y las irrigaciones vaginales están totalmente prohibidas.

viernes, 29 de mayo de 2015

REMEDIOS Y CONSEJOS NATURALES

REMEDIO NATURAL PARA ELIMINAR EL VELLO FACIAL
Algo muy incomodo que sufren todas las mujeres es el vello facial, algo parecido a los bigotes masculinos pero mucho más suave y en menor cantidad.
Sí bien casi todas las mujeres utilizan cera para quitárselos, existe un remedio natural mucho más efectivo y sin uso de conservantes ni productos químicos.
Vello facial
Los ingredientes que vamos a necesitar son: 
2 cucharadas de miel, 2 cucharadas de jugo de limón y 1 cucharada de pasta de harina de avena (la misma de avena pero en polvo). 
Luego de reunir todos los ingredientes, lo primero que vamos a hacer es mezclar todos hasta hacer una pasta, posteriormente lo vamos a aplicar en la zona donde quieres eliminar los vellos faciales, luego lo dejamos actuar unos 15 o 20 minutos, finalmente nos enjuagamos con agua tibia y si es posible aplicamos alguna crema para el rostro.
En lo posible repite esto de 2 a 3 veces a la semana y en un mes verás cómo han disminuido los vellos faciales.

¿COMO ELIMINAR LAS VERRUGAS DE LA PIEL?
Muchas personas suelen tener verrugas en la piel, tanto en los codos, la espalda, la entre pierna y muy a menudo EN EL CUELLO, aunque en la mayoría de los casos se tratan de crecimientos de piel benignos, nunca debemos de confiarnos.
Desde el punto de vista estético es un poco desagradable cuando nuestro cuello comienza a llenarse de estas pequeñas verrugas, que en muchos casos son de un color distinto al de nuestra piel. 
Es normal que las personas no acudan a un especialista para eliminarlas, ya sea por temor o simplemente por pereza. 
Es por ello que decidimos escribir este artículo donde vamos a enseñarte un Remedio casero para eliminar las verrugas de la piel. 
Es importante que sepas que nunca es una buena opción cortar la verruga con ningún utensilio casero, esto puede causar un sangrado excesivo, ya que muchas de estas verrugas están irrigadas por vasos sanguíneos. 
Tan poco es bueno intentar exprimirlas, ni maltratarlas y mucho menos utilizar un hilo de coser para estrangularlas.

Hace unos años yo tenia una verruga horrible en un dedo la mano, de la cual me daba vergüenza que se me viera y la llevaba siempre tapada con anillos grandes.
Durante años con ella a cuestas probando todo tipo de productos para eliminarla si resultado...
Hasta que una mujer me dijo que el mejor remedio y mas natural era mojar la verruga con mi sangre menstrual, en su día, me resulto impactante, pero mi desesperación me llevo a llevarlo a cabo... y mi sorpresa fue que ...
¡¡en dos días había desaparecido!!    

ELIMINAR LAS VERRUGAS DE LA PIEL CON VIAGRE DE MANZANA:
El vinagre de manzana es un producto natural con muchos usos beneficiosos para nuestro organismo. 
Uno de ellos y para mí el más importante, es su propiedad antiséptica, es por ello que es excelente a la hora de evitar infecciones sobre tejido vivo a causa de alguna herida.
¿Que vamos a necesitar para nuestro remedio casero contra las verrugas?
Vinagre de manzana (nuevo)
Algodón
Cinta adhesiva Médica.
¿Cuando y como vamos a utilizar nuestro remedio casero contra las verrugas?
Todas las noches antes de irnos acostar, vamos a lavarnos bien las manos y la zona afectada por las verrugas, luego vamos a secar con una toalla limpia el área donde aplicaremos el vinagre de manzana. 
Debemos tomar un poco de algodón y lo sumergiremos en el vinagre de manzana y lo vamos aplicar en todas las verrugas que tengamos. 
Luego utilizando la cinta adhesiva médica fijaremos el algodón sobre las verrugas que mas queremos eliminar.
Al día siguiente vamos quitar los algodones y a lavar nuevamente en la zona afectada por las verrugas. 
Este tratamiento natural lo debemos realizar todas las noches hasta que las verrugas desaparezcan, recuerda siempre tener las manos bien limpias para evitar infecciones.
OTROS CONSEJOS:
El zumo de limón es otro de los remedios naturales que suelen utilizarse para combatir las verrugas en la piel. 
Al igual que el vinagre de manzana, el limón es un poderoso antiséptico por lo que previene las posibles infecciones y por su contenido ácido va quemando las verrugas hasta desaparecerlas por completo. 
En lo personal prefiero el remedio con vinagre de manzana porque es menos nocivo para la piel sensible.
Nota: 
Una de las razones por las cuales se producen este tipo de verrugas en el cuerpo es por una enfermedad conocida como Papiloma Humano. 
Existen muchos tipos de papiloma y cuando hablamos de esto la gente siempre piensa en lo peor, aunque la mayoría de los papilomas no representan un peligro serio para nuestra salud. 
En caso de que tengas una aparición repentina de una verruga y no eres una persona con tendencia a producir verrugas debes visitar a tu médico.

MÁS REMEDIOS HECHOS EN CASA PARA ELIMINAR LAS VERRUGAS
Las verrugas son unas antiestéticas alteraciones en la piel que se producen debido al virus del papiloma humano (VPH), el cual cuenta con más de 100 tipos. 
Cada tipo de VPH afecta de manera diferente a las personas, según lo fuerte sea su sistema inmunológico. 
El tipo de virus que ocasiona las verrugas es relativamente inofensivo, mientras que otros tipos de VPH son de mucho cuidado, ya que pueden desencadenar enfermedades graves.
Por el simple hecho de ser causadas por un virus, las verrugas se pueden propagar fácilmente por diferentes áreas del cuerpo y también pueden contagiarse de piel a piel entre varias personas. 
Actualmente existen varios remedios convencionales para eliminar las verrugas, pero no en todos los casos son 100% efectivos o no tienen la misma acción en cada persona. 
Si haces parte de las personas que no ha podido eliminar las verrugas de su piel, quizá te interese conocer los siguientes remedios caseros. 
Estos remedios son muy económicos, fáciles de aplicar y, si se aplican frecuentemente, pueden dar excelentes resultados en la eliminación de la verruga.
Cáscara de plátano
El plátano es un buen aliado de la salud de la piel y, en este caso, contiene una enzima proteolítica que disuelve la verruga hasta eliminarla.
Vas a necesitar:
1 cáscara de plátano.
¿Qué debes hacer?
Con una cuchara, o algo que te sirva para raspar, vas a extraer la papilla de color blanco que hay en la cara interna de la cáscara de plátano. 
Aplica esta pasta directamente sobre la verruga y luego lávate bien las manos, para evitar que las verrugas se propaguen. 
Repite este tratamiento hasta obtener buenos resultados.
Vitamina C
La aplicación directa de la vitamina C sobre la verruga podría ayudar a acabar con el virus que las produce. 
Este remedio se ha popularizado desde hace algunos años, pues quienes lo han probado aseguran obtener buenos resultados.
Vas a necesitar:
1 tableta de vitamina C.
1 mortero.
Un poco de jugo de limón.
¿Qué debes hacer?
En un mortero, tritura una tableta de vitamina C y agrégale unas gotas de jugo de limón hasta formar una pasta. 
Aplícate la mezcla directamente sobre la verruga, cúbrela con un vendaje y déjala actuar toda la noche. 
Repite este mismo tratamiento a diario.
Albahaca
La albahaca es otra buena opción para eliminar las verrugas de la piel y combatir el virus que las provoca. 
Esta hierba se caracteriza por su alto poder antiviral, que es el que tiene una fuerte acción para eliminar las verrugas.
Vas a necesitar:
¼ de taza de albahaca fresca.
Gasa u otro vendaje.
¿Qué debes hacer?
Lava bien la albahaca y tritúrala hasta formar una pasta de la hierba fresca. Aplícala directamente sobre la verruga y cúbrela con una gasa o similar. Déjala actuar toda la noche y repite este tratamiento todos los días durante dos semanas.
Diente de león
El diente de león tiene una leche que resulta muy efectiva para combatir las molestas verrugas. 
Si tienes algunos dientes de león en tu jardín, no dudes en sacarles mucho provecho para eliminar las verrugas de tu piel.
Vas a necesitar:
1 diente de león.
Un vendaje.
¿Qué debes hacer?
Tira la cabeza de diente de león y extrae la leche que tiene en su tallo. Aplícala directamente sobre la verruga y luego cúbrela con un vendaje. 
Hazte este tratamiento dos veces al día hasta eliminar por completo la verruga.
MICRODERMOABRASIÓN CASERA PARA ELIMINAR, MANCHAS, ACNÉ, CICATRICES Y ARRUGAS 
La microdermoabrasión es un proceso mediante el cual se eliminan las impurezas de la piel y se promueve la regeneración celular. 
Con esto logramos tener una piel más suave y saludable, a la vez que eliminamos manchas, acné, cicatrices y arrugas.
Este procedimiento entra dentro de los distintos tipos de exfoliación. 
Se obtienen los mismos resultados del Peeling, pero sin ser un procedimiento tan invasivo. 
Al concluir este procedimiento podemos volver a nuestras tareas cotidianas sin ningún tipo de problema.
Los diferentes tipos de exfoliaciones varían dependiendo de la profundidad en la piel a la que los mismos puedan llegar. 
Muchos solo trabajan a nivel de la epidermis que es la capa más superficial y otros incluso logran penetrar a la dermis, la cual es una capa intermedia.
Ingredientes:
– Una cucharada de Bicarbonato de Sodio.
– Unas cuantas gotas de aceite de Oliva Extra Virgen.
¿Cómo prepararlo y cuando aplicarlo?
En un envase preferiblemente de cristal, vamos a mezclar la cucharada de Bicarbonato de Sodio con unas cuantas gotas de aceite de Oliva Extra Virgen hasta obtener una mezcla consistente no muy aguada. 
Esto lo vamos aplicar en nuestro rostro y lo dejaremos actuar por unos 5 minutos.
Es probable que sientas un poco de picor en la piel, eso significa que está haciendo su trabajo. 
Por otro lado si comienzas a sentir dolor o ardor, debes retirarlo de inmediato con abundante agua. 
SIEMPRE REALIZA ESTE PROCEDIMIENTO DE NOCHE Y AL SALIR AL DIA SIGUIENTE UTILIZA BLOQUEADOR SOLAR.
Nota: 
Esto procedimiento puede llevarse a cabo cada 8 días como mínimo, los efectos son inmediatos luego de la segunda aplicación.

¿BAÑARSE CON AGUA FRÍA O CALIENTE? MIRA CUÁL TIENE MÁS BENEFICIOS.
El baño no solo sirve para limpiarnos físicamente, sino también mentalmente, es un momento para pensar y relajarnos.
Agua
Los beneficios de bañarse con agua caliente:
El agua caliente relaja los músculos y baja la tensión: 
Es por eso que los médicos recomiendan baños de inmersión o de agua caliente los días con mucho estrés.
Limpia de una manera más profunda: 
El agua caliente limpia de forma más profunda la grasa y suciedad.
Ayuda a combatir el insomnio: 
Por el efecto de relajación y bienestar que genera el agua caliente, ayuda a descansar mejor.
Elimina toxinas de tu cuerpo: 
Cuando utilizamos agua caliente, el propio vapor de la misma abre nuestros poros limpiando así toxinas de nuestro cuerpo.
Alivia resfriado o gripe: 
El vapor descongestiona de forma natural, esto ayuda a que respiremos mejor.
Los beneficios de un baño con agua fría
Bañarse con agua fría refleja fuerza y energía. 
Los guerreros antiguos creían que tras una jornada de ejercicio lo ideal era bañarse con agua fría, ya que el agua caliente era solo para los débiles.
Mayor energía: 
Ayuda a tener una sensación de frescura, dinamismo y la mente despejada por el flujo sanguíneo que activa el agua fría.
Mejora la circulación: 
Activa la circulación, llevando más sangre a los órganos y tejidos internos.
Beneficia la fertilidad: 
Los hombres con problemas de fertilidad deben evitar exponerse a baños calientes para no mermar la producción de espermas.
Ayuda a la depresión: 
Gracias al estado de bienestar que se obtiene después de un baño con agua fría.
Sistema inmune más fuerte: 
Fortalece las defensas y hace que sea más fácil para el cuerpo combatir virus y distintas enfermedades.
Piel y cabello saludable: 
El agua fría hace que tu piel se vea y se sienta fresca y saludable, al igual que el cabello.

¿SABES QUÉ ES LA PARÁLISIS DEL SUEÑO?
Lo que se denomina o conoce como parálisis del sueño es cuando el cerebro se despierta pero los músculos aún no lo hacen y débito a esto no podemos movernos. 
Esto ocurre cuando la persona se despierta durante el sueño REM (Rapid Eye Movement, la fase del sueño más ligero) que sucede varias veces en una misma noche.
En el tiempo en que la persona está sufriendo la parálisis del sueño, está completamente consciente de sí mismo y de su entorno, pero sus músculos permanecen estado inmóvil. 
A pesar de que esto genera una sensación de angustia, este fenómeno no deja ninguna secuela y es bastante común. 
Según algunas encuestas, el 8% de las personas la han sufrido alguna vez y todos remarcan que tan solo dura algunos minutos (de 1 a 5). 
Sí bien la parálisis es suficientemente intensa como para causar nervios, alucinaciones o pánico, no es lo más común. 
La falta de sueño, el estrés y la fatiga aumentan las posibilidades de que se genere este fenómeno, pero se puede dar en cualquier persona y en cualquier momento.

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jueves, 28 de mayo de 2015

ANATOMÍA DE LA COPA MENSTRUAL MELUNA







miércoles, 27 de mayo de 2015

FASES EN LA VIDA DE UNA MUJER: SEXUALES, MENSTRUALES, EMBARAZO, MENOPAUSIA Y GENERALES

LA SEXUALIDAD FEMENINA: ETAPAS SEXUALES DE LA MUJER

Según la OMS - Organización Mundial de la Salud - la sexualidad se define como una energía que encuentra su expresión física, psicológica y social en el deseo de contacto, la ternura y a veces el amor.
La sexualidad humana es tan compleja como el ser humano. 
Constituidos por múltiples aspectos, se puede considerar la síntesis humana como el resultado de la convergencia de una naturaleza psíquica-bio-socio-cultural-histórica.
En este contexto vamos a conocer las etapas psicosexuales de la mujer, pero cada vez más, estas fases son oscilantes o incluso inexistentes en algunas mujeres.

De los 15 a 25 años:
Es en esta fase de la adolescencia que la mujer presenta cambios significativos en el cuerpo. 
Los caracteres sexuales secundarios aparecen y se convierten en comportamientos sexuales más pronunciados, tanto a nivel biológico y socio-afectivo. 
Es un período de adaptación, lo que coincide con la fase de descubrimiento, en el que una mujer comienza a entender cómo el cuerpo responde a los estímulos sexuales.
De los 25 a 35 años:
Es la etapa en la que una mujer comienza a gestionar múltiples roles que pasa a tener en su vida, nuevas experiencias, sobre todo en el trabajo o en la estructura de la familia - por lo general cuando sale de su casa y comparte el techo con otra persona y es crucial que aprenda a guardar un tiempo de intimidad con su pareja. 
También es una etapa en la que puede comenzar a sentir la necesidad de vivir la maternidad.
De los 35 a 45 años:
Es en esta etapa que se inicia un descenso lento y gradual de los niveles de hormonas sexuales femeninas, que culmina con el final del ciclo menstrual, cesando la capacidad de reproducción. 
Las transformaciones del cuerpo también empezar a ser más obvias: comienzan las primeras arrugas, el pelo blanco. 
Una mujer debe aprender a adaptarse y aceptarse a sí misma con estos cambios.
De 45 a 55 años:
La aparición de la menopausia varía de mujer a mujer. 
Los bochornos, cambios hormonales y un largo período de cuestionamiento psicológico comenzan. 
A pesar de ser una fase muy preocupada, principalmente debido a problemas hormonales, ésta también puede ser una etapa en la que la mujer va perdiendo miedos y vive una vida más madura, aprovechando sus logros y su libertad.
La respuesta sexual femenina se caracteriza por cuatro fases:
Fase de deseo
Es la etapa en la que los instintos se estimulan y crecen los deseos.
Esto ocurre a través de mensajes neurofisiológicos que estimulan el deseo sexual.
El deseo puede ser desencadenada por estímulos internos o externos, por ejemplo, el simple hecho de ver a alguien que nos atrae o oler esa persona.
En las mujeres lo que es más responsable del aumento del deseo sexual es el olor y sobre todo el tacto.
La forma en que pensamos y sentimos físicamente y emocionalmente influye en el deseo, y esto varía de persona a persona, así como en diferentes momentos durante la vida. 
Biológicamente, depende de los niveles sanguíneos de testosterona.
Fase de excitación
La fase de excitación se caracteriza por una reacción fisiológica a deseo y la atracción física, que se produce en una serie de cambios que preparan el cuerpo para una relación sexual.
En la hembra lo que determina la excitación es producir una secreción que es responsable de la lubricación de la vagina. 
Hay dos cambios fisiológicos en el cuerpo, la congestión vascular que consiste en aumentar la cantidad de sangre acumulada en los órganos genitales femeninos; y la miotonía que consiste en la contracción de las fibras musculares.
Y más allá de los genitales, los estímulos pueden ser "detectados" por los senos, aumentando su tamaño y su erección, como una mayor rubor sexual, cuando la piel se enrojece. 
También se puede observar un aumento de la frecuencia cardíaca y la respiración.
También se produce una contracción muscular cerca de los órganos genitales, ya que el tracto genital femenino está formado por el clítoris, los labios menores y grandes, la vagina y el útero. 
Y con la excitación tanto el clítoris, como los pequeños y grandes labios aumentan en el tamaño, enrojeciéndose y la parte más honda de la vagina "se expande en forma de globo" por lo que sólo el exterior está en contacto directo con el pene durante las relaciones sexuales.
Fase clímax u orgasmo
Cuando el orgasmo se produce renuncia a la liberación de la tensión sexual que había acumulado. 
Se caracteriza como el momento de mayor placer de la relación sexual.
Advertencia de que la mujer no siempre puede alcanzar el orgasmo o clímax. El orgasmo es la explosión de contracciones rítmicas involuntarias y donde hay una frecuencia aproximadamente de 12 veces, cada 0,7 segundos. 
La mujer también puede ser estimulada de nuevo para tener más orgasmos nuevos, lo que no ocurre en el hombre. 
Durante el orgasmo, en la mujer, los cambios fisiológicos ocurren como contracciones de las paredes de la vagina y los músculos pélvicos, aumentando la frecuencia de la respiración y el ritmo cardíaco.
La estimulación del clítoris puede ser esencial para alcanzar el orgasmo en algunas mujeres. 
Es importante reconocer que las mujeres tienen diferentes maneras de alcanzar el orgasmo.
Fase de resolución
En esta etapa, el sentido de excitación, en general, puede tardar más en desaparecer, especialmente si no consiguió el clímax.
Las mujeres no tienen su potencial orgásmico limitado por un período refractario, como en el hombre, es decir, si una mujer se somete a los trazos nuevos, estímulos nuevos, puede ser físicamente capaz de tener un orgasmo de nuevo.

Curiosidades importantes
La mayoría de los orgasmos sexuales iniciales pueden ser raros para las mujeres, y ambos pueden llegar a quedar extremadamente preocupados por este tema. 
Es muy importante que las mujeres se sienten relajadas, confiadas y libres de presiones. 
Si bien la ansiedad en la relación puede conducir al hombre a eyacular más rápidamente, en las mujeres puede evitar el orgasmo.
La angustia, la ansiedad, el cansancio, la tristeza, reducen el deseo sexual, lo que dificulta el desarrollo de las fases libidinales, inhibiendo la respuesta sexual. 
Más bien, la felicidad, el bienestar y los efectos positivos generalmente favorecen el interés y el funcionamiento sexual.
La lubricación vaginal puede permanecer oculta dentro de la vagina, especialmente cuando la mujer está acostada. 
La pareja puede pensar que ella no responde, cuando en realidad lo está. 
La excitación en los hombres (erección del pene) es más evidente que en las mujeres.
Según algunas teorías, hay un punto dentro de la cavidad vaginal que es extremadamente sensible a la presión profunda, es decir, se necesita una presión firme, sólo posible en ciertas posiciones durante el coito para encontrar este punto. 
Se encuentra en la pared anterior de la vagina y a unos 4 cm de la entrada. 
El tamaño y la ubicación exacta puede variar. El primer médico que describió Grafenberg y fue conocido como el punto G. 
Cuando se estimula aumenta de tamaño y conduce en muchas mujeres al orgasmo.
A través de los años, nuestra sexualidad y la manera de cómo nos movemos a través de las diferentes etapas de la vida es sometida a cambios y es importante que las experiencias y vivencias de la sexualidad sean siempre fuentes de bienestar, para nosotros mismos y para las personas con los que compartimos esse momento .
Los cambios hormonales de las mujeres en las distintas etapas de su vida
La doctora Carolina Chabelski, médica ginecóloga del Instituto Loria-Centro de Diagnóstico Dr. Enrique Rossi, aclara las dudas más frecuentes en torno a un tema que a las mujeres nos involucra desde que nacemos: las hormonas. Qué ocurre a cada edad, qué pasa durante la menstruación, cómo atravesar los cambios cuando arranca la menopausia y qué hacer para enfrentar los vaivenes hormonales y equilibrar(nos).
Cambios Hormonales
Menopausia
Menstruacion
¿Cuáles son los cambios hormonales que vivimos las mujeres en la adolescencia? ¿Cómo repercuten en el cuerpo, el ánimo, la alimentación, etc?
En la pubertad la niña comienza a tener cambios hormonales como consecuencia de la maduración del sistema hipotálamo hipofiso ovárico. 
Como resultado de la secreción hormonal pulsátil a nivel del sistema nervioso central y a nivel del ovario, se empiezan a presentar los ciclos femeninos con la consiguiente adquisición de la capacidad reproductiva. 
Aparecen cambios físicos como los periodos menstruales (menarca), el desarrollo mamario (telarca), el vello pubiano (pubarca), la distribución de la grasa y el vello corporal y, en forma menos evidente, también hay cambios a nivel del estado de ánimo y otros aspectos emocionales.
El ciclo femenino dura 28 días y está atravesado alrededor de su 14vo día por el momento de la ovulación. 
Por lo tanto se podría dividir en una primer mitad (fase folicular o estrogénica) y otra segunda mitad (fase lutea o progestacional). 
En medio de ellas se produce la ovulación. 
En la primera mitad la mujer se prepara para la ovulación, es un momento de mayor alerta, deseo e instinto sexual ya que el fin de la ovulación es lograr el embarazo.
Generalmente el cuerpo se siente saludable, libre de hinchazón, el animo suele ser bueno, el apetito conservado. 
En el momento de la ovulación algunas mujeres perciben algún tipo de dolor en la zona del hemiabdomen inferior pero más frecuentemente es imperceptible. 
Luego de ovular el ovario produce progesterona, que es la hormona que rige esta segunda fase del ciclo. 
Si hubiera fecundación ésta también nutre al embrión al inicio del embarazo. Si no hay fertilización, los niveles de progesterona se mantienen unos 15 días y luego caen para dar origen a una nueva menstruación y así el ciclo se reinicia. 
La progesterona induce algunos cambios en el cuerpo como un leve aumento de la temperatura corporal, retención de líquidos, tensión mamaria, distensión abdominal, se hace lento el tránsito intestinal, constipación, sequedad genital, labilidad emocional y cambios en el apetito.
Son numerosos los cambios hormonales del embarazo. 
Al inicio predomina la secreción de progesterona para nutrir al huevo. 
También se produce la gonadotrofina coriónica (HCG) responsable de las nauseas y vómitos del primer trimestre. 
Luego los niveles de las hormonas se van estabilizando. 
Durante la segunda mitad y en mayor medida hacia el momento del término, se produce prolactina en niveles crecientes para preparar las mamas para la lactancia. 
La oxitocina es otra hormona que predomina hacia el término y tiene relación con la aparición de las contracciones del músculo uterino que en el momento adecuado desencadenarán el parto.
¿Cuáles son los cambios hormonales que vivimos en la menopausia? ¿Cómo repercuten en el cuerpo, el ánimo, la alimentación, etc?
La menopausia se caracteriza por el cese de la función reproductiva y el descenso de los niveles de estrógenos en el cuerpo. 
La mujer pierde su capacidad para embarazarse, no hay más menstruaciones ni ovulaciones. 
Este descenso de los niveles hormonales trae consigo cambios en todo el cuerpo. 
La piel y las mucosas tienden a la sequedad, el tejido adiposo tiende a aumentar, el calcio del hueso tiende a disminuir (osteopenia/osteoporosis), el aparato cardiovascular deja de tener el efecto protector de las hormonas femeninas y aumenta el riesgo de fenómenos vasculares, anginas de pecho e infartos. 
A nivel metabólico puede aparecer hipotiroidismo, hipercolesterolemia, intolerancia a los hidratos de carbono y diabetes del adulto.
La alimentación debe ser de menor aporte calórico, con refuerzo en el contenido de calcio y se debe asociar siempre la actividad física aeróbica al menos tres veces por semana.
El estado de ánimo debe estimularse en forma positiva tratando de mantener actividad física, mental y sexual en esta etapa, ya que muchas mujeres tienden a desarrollar síntomas depresivos.
¿Cómo afrontar los vaivenes de las hormonas? ¿Cómo podemos equilibrarlas?
Los vaivenes hormonales son parte de los procesos fisiológicos del cuerpo. 
En algunas mujeres estos cambios traen aparejados gran desasosiego y disconfort por lo cual se debe tratar de intervenir al respecto para no deteriorar la calidad de vida. Los tratamientos que se ofrecen dependerán de cada mujer y de cada etapa que ella este atravesando. Pero algunos aspectos son comunes a todas: la necesidad de actividad física periódica, evitar el alcohol y el tabaco, una alimentación saludable. En otros casos se agrega medicación específica.
¿El ejercicio físico ayuda?

El ejercicio físico mejora la secreción de endorfinas que son hormonas relacionadas con el bienestar psicofísico y con el placer. Por lo tanto la actividad física siempre es pilar de tratamiento en casi todas las patologías, incluidos los vaivenes hormonales.
La vida de la mujer se divide en fases de siete años cada una. 
Cada período de siete años representa una serie de experiencias y enseñanzas. 
Estas fases pueden considerarse en concreto como períodos de desarrollo adulto, pero más todavía como fases de desarrollo espiritual que no tienen por qué corresponder necesariamente a la edad cronológica de la mujer, aunque a veces coincidan con ella.
Desde tiempo inmemorial la vida de las mujeres se ha dividido en fases, cada una de ellas relacionada con los poderes cambiantes de su cuerpo. 
La división en secuencias de la vida física, espiritual, emocional y creativa de la mujer es útil en el sentido de que le permite prepararse para "lo que vendrá a continuación"
Las fases no tienen porqué estar atadas a la edad cronológica, pues algunas mujeres de ochenta años se encuentran todavía en la fase de desarrollo de la doncellez, algunas mujeres de cuarenta años se encuentran en el mundo psíquico de los seres de la bruma y algunas jóvenes de veinte años tienen tantas cicatrices de batallas como las viejas.
Las edades no tienen que ser jerárquicas sino que simplemente pertenecen a la conciencia de la mujer y al incremento de su vida espiritual. 
Cada edad representa un cambio de actitud, un cambio de tareas y un cambio de valores.

0-7 edad de la socialización del cuerpo y del sueño, en la que todavía se conserva la imaginación

7-14 edad de separar y sin embargo entretejer la razón y la imaginación

14-21 edad del nuevo cuerpo/la joven doncellez/despliegue pero también función protectora de la sensualidad

21-28 edad del nuevo mundo/la nueva vida/la exploración de los mundos

28-35 edad de la madre que aprende a cuidar como una madre a los demás y a sí misma

35-42 edad de la búsqueda/aprendizaje del cuidado materno del yo/búsqueda del yo

42-49 edad del inicio de la madurez/hallazgo del campamento lejano/animación de las demás

49-56 edad del mundo subterráneo/aprendizaje de las palabras y los ritos

56-63 edad de la elección/elección del propio mundo y del trabajo que todavía queda por hacer

63-70 edad de la vigilancia/edad de la refundición de todo lo que se ha aprendido

70-77 edad del rejuvenecimiento/reafirmación de la vejez

77-84 edad de los seres de la bruma/descubrimiento de lo grande en lo pequeño

84-91 edad del tejido con hilo escarlata/comprensión del tejido de la vida

91-98 edad de lo etéreo/menos hablar y más existir

98-105 edad del neuma, el aliento

105 + edad de la eternidad

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