sábado, 29 de agosto de 2015

TOMAR ANTIBIÓTICOS SIN SUFRIR CANDIDIASIS


“¿Antibióticos? ¡No por favor!” 
Seguro que más de una lo ha pensado alguna vez… Y es que aunque sabemos que los antibióticos nos van a curar de una infección, a menudo lo que viene después es peor. 
Sí, me refiero a la aparición de hongos!
Los hongos provocados por la toma de antibióticos no tienen porqué estar en la zona vaginal (aunque es muy común), también pueden aparecernos hongos en la boca, y…por muchos yogures que tomemos, 
¡la historia se repite!
¿Por qué suelen aparecer? Simplemente porque los antibióticos, además de acabar con nuestra bacteria causante de la infección, arrastran todas las bacterias buenas que tenemos en el intestino, que son las que forman nuestra flora intestinal y tienen como función protegernos.
Algunos hongos, como es el caso de la candida albicans, causante de la candidiasis, son oportunistas, ¿y qué significa esto? Pues que aparecen cuando nuestras defensas están bajas.
¿Qué hacer para evitarlo? Una eficaz solución es tomar probióticos. 
Los probióticos son concentrados de bacterias, que lo que hacen es repoblar la flora intestinal que ha sido arrastrada por culpa del antibiótico, y así evitan las infecciones. 
Si lo que más temes son los hongos vaginales, te aconsejo tomar probióticos específicos para la flora vaginal, como el pearls YB o el Arkoprobiotics flora vaginal, que lo tomaremos siempre separado del antibiótico para que le dé tiempo de hacer efecto.
Y si llegas tarde para prevenir los hongos vaginales, te daré unos cuantos consejos:
Es importante que utilicemos jabones específicos con el pH adecuado, ya que el pH vaginal es aún más ácido que en el resto del cuerpo.
Si utilizamos salvaslips etc. es fundamental que estos sean de algodón, al igual que la ropa interior, ya que el algodón aumenta el flujo de aire y por ello disminuye la acumulación de humedad.
Y por último, procura utilizar ropa no muy ajustada!

Con estos consejos podrás evitar los hongos la próxima vez que tengas que tomar antibióticos!!

viernes, 28 de agosto de 2015

ADIOS A LA CANDIDIASIS CRÓNICA

 Cándida albicans son organismos de origen natural en el cuerpo humano que normalmente son inofensivos si se mantienen bajo control, pero si por alguna razón se rompe el equilibrio en el que normalmente se encuentran podrían causar candidiasis o infecciones por hongos en el tracto urinario y en el área genital.

Hay informes de que alrededor del 75% de las mujeres experimentarán una infección vaginal por hongos al menos una vez en su vida. 
Las personas con el sistema inmunológico comprometido, como por ejemplo las personas que tienen el VIH / SIDA se encuentran en alto riesgo de desarrollar candidiasis.

Sufrir de infecciones recurrentes por cándida puede ser muy incómodo y doloroso por lo que es importante saber cómo eliminar la candidiasis crónica para liberarse del dolor y el malestar.

Los síntomas de la candidiasis pueden hacerte la vida miserable. 
En la candidiasis genital, la comezón y la secreción genital son los síntomas más comunes. 
Imagínate que sufres estos síntomas una y otra vez si tú no puedes eliminar la candidiasis crónica.

El crecimiento excesivo de la Cándida es la causa principal de la candidiasis. La cantidad normal de Cándida se mantiene bajo control por las bacterias buenas presentes en el cuerpo, pero una vez que las bacterias buenas son dominadas por la Cándida, la candidiasis podría aparecer.

El equilibrio bacteriano puede ser perturbado por el sistema inmunológico debilitado, ciertos medicamentos como los antibióticos y las píldoras anticonceptivas, el embarazo, las infecciones bacterianas y condiciones de salud como la diabetes,el uso de tampones y compresas.

El uso de la copa menstrual evita este problema

Si tú sospechas que tienes candidiasis, lo mejor es buscar ayuda profesional para obtener el diagnóstico correcto, especialmente si has tenido recurrentes infecciones. 
Hay muchos casos en que las personas están tomando medicamentos antimicóticos para la candidiasis, pero que en realidad no tienen candidiasis. Si estás segura de que tienes infección por levaduras o candidiasis, es el momento de conocer las opciones de tratamiento para detener la candidiasis crónica.

Tratamientos farmacológicos. 
Medicamentos antifúngicos son los tratamientos más comunes para la candidiasis. 
Tu médico puede prescribirte medicamentos antimicóticos, dependiendo de tus síntomas. 
Los medicamentos pueden abarcar medicamentos antifúngicos en forma o cremas o supositorios vaginales para candidiasis genital. 
Con los tratamientos farmacológicos, es fundamental utilizar o tomar el medicamento adecuado para tu condición para poder detener la candidiasis crónica.

Los tratamientos alternativos. 
Además de tratamientos farmacológicos también hay tratamientos alternativos que pueden ser muy útiles para detener la candidiasis crónica.

Modifica tú dieta para detener el crecimiento de la Cándida. 
El azúcar alimenta la Cándida por lo que tienes que reducir el consumo de dulces. 
También es importante evitar los alimentos que contengan levadura, como pan, queso y cerveza.

Mantenerte o alojarte en el peso adecuado. 
Una persona es más saludable si no tiene sobrepeso o bajo peso. 
Un cuerpo sano tiene una alta resistencia a los virus e infecciones.

Evita irritantes que puedan agravar las infecciones por hongos, como el jabón perfumado, papel higiénico perfumado. 
Evita las duchas vaginales, el desodorante vaginal debe evitarse a menos que lo prescriba tú doctor.

Organismos vivos como los lactobacillus acidophilus se encuentran en el yogur natural y ayudan a restablecer el equilibrio normal de las bacterias en el cuerpo y prevenir la acumulación de Cándida.

Si estás tomando antibióticos, consulta a tu médico. 
Los antibióticos pueden matar las bacterias amistosas que mantienen la Cándida en su nivel normal. 
El médico puede recomendar alternativas a los antibióticos si tú estás sufriendo de una infección crónica por levaduras.

Las hierbas que tienen propiedades medicinales, pueden ser muy útiles en el tratamiento de la enfermedad y fortalecer la resistencia del cuerpo a las infecciones. 
El ajo es un tratamiento a base de hierbas que pueden ayudar a detener la candidiasis crónica con sus propiedades antifúngicas.


Por supuesto, tienes que tener cuidado al comer ajo si tienes otros problemas de salud porque el ajo puede aumentar tu riesgo de sangrado si estás tomando medicamentos anticoagulantes. 
Pregunta a tu proveedor de salud antes de iniciar cualquier tratamiento a base de hierbas.

jueves, 27 de agosto de 2015

TRATAMIENTO NATURAL DE CANDIDAS VAGINALES

La infección vaginal por levaduras generalmente es menos riesgosa en su etapa preliminar. 
En caso de no  prestarle la atención adecuada a tu infección por cándida albicans, esta puede afectar a partes del cuerpo más extensas y puede afectar tu salud profundamente. 
En situaciones graves de infección de la levadura, las mujeres y los hombres se ven afectados con problemas genitales de salud más graves así como también puede darse la aparición y crecimiento del cáncer.

A pesar del hecho de que la infección por cándida se puede tratar mediante la aplicación de medicamentos recetados, también se pueden encontrar otras posibilidades. 
En lugar de emplear medicamentos con receta o sin receta, es sin duda una opción segura poner en práctica simples remedios caseros para la infección de levadura.

Hacer uso del yogur simple sin azúcar

¿Entiendes por qué debes aplicarte yogurt? 
La verdad es que la infección por cándida se produce principalmente debido a las bacterias malas que se están desarrollando rápidamente y a la eliminación de las bacterias buenas en el cuerpo. 
El yogur posee un número de bacterias buenas que se pueden utilizar para resistir eficazmente a las malas bacterias causadas por la infección de la levadura Cándida.

Aunque debes asegurarte de utilizar sólo yogur natural sin azúcar, simplemente porque los yogur dulces no poseen bacterias tan sanas. 
El uso de yogur con azúcar puede, en realidad, extender la infección a graves problemas de salud. 
Tú puedes producir tu propio yogur hay muchas recetas disponibles en línea para realizarlo.

La ventaja de esto es que puedes utilizar tu propia leche elegida sin ningún tipo de preocupación durante la producción de yogur en casa. 
Para aquellos que no les gusta mucho el yogur natural, también pueden aplicar el yogur en su área genital. 
Pero ten en cuenta siempre que no se debe poner por períodos de tiempo muy largos.

De hecho, tendrás que limpiar la región genital después del picor de tu piel sensible y la sensación de ardor desaparece. 
Si no puedes limpiar el yogur aplicado a tiempo, entonces puedes producir la reversión del efecto. 
Lo ideal es complementar esta aplicación comiendo el yogur para obtener un tratamiento interno.

El uso de ajo

El ajo ofrece numerosos atributos antisépticos que curan todo el cuerpo desde el interior. 
En lugar de sólo comer el ajo puede usar dientes de ajo para insertar en la vagina con el fin de tratar la cándida albicans. 
Tan sólo mantén los dientes de ajo dentro de tu área vaginal por cierto período de tiempo y te será fácil reducir las malas bacterias naturalmente.

Si utilizas el ajo en el exterior y el interior, entonces definitivamente puedes obtener resultados mucho más rápidos. 
Debido a los atributos antibacterianos del ajo, podrías ser capaz de reducir rápidamente la inflamación de la epidermis y la contaminación bacteriana al mismo tiempo.

Uso de vinagre de manzana

El vinagre de manzana es realmente uno de los remedios contra el crecimiento excesivo de levaduras orgánicas características. 
Podría ser útil para erradicar las bacterias no saludables rápidamente, pero además afecta un poco la piel y crea un poco de sensación de ardor cuando se frota. 
Por supuesto que puedes mezclarlo con una taza de agua durante el baño para minimizar su impacto ardor en la piel.

Simplemente combinar el vinagre de sidra de manzana para conseguir una calmante y cómoda sensación. 
A pesar de esto, la reacción no puede ser tan largo como lo es con el ajo, por lo tanto, no se puede sin duda depende de este tipo de componente solamente.

Ahora, estos son sin duda los mejores métodos orgánicos para tratar tu infección por cándida albicans en la comodidad de tu hogar. 
Puedes simplemente adquirir este tipo de ingredientes naturales, ya que son asequibles tanto en tu hogar como en tu mercado local.


No obstante, es fundamental que primero te pongas en contacto con tu médico al iniciar la aplicación de estos tipos de tratamientos naturales para estar del lado más seguro. 
Tú puedes obtener asesoramiento profesional y las sugerencias de tu médico cuando empieces a usar los tratamientos de la infección por levaduras naturales antes mencionados.

miércoles, 26 de agosto de 2015

INFECCIONES VAGINALES: OVULOS

Óvulos para infecciones vaginales

¿Te preguntas si los óvulos para infecciones vaginales pueden liberarte de la incómoda picazón causada por una infección vaginal por hongos?


Tarde o temprano, tres de cada cuatro mujeres pueden ser atacadas por una infección vaginal por levaduras -una condición caracterizada por comezón, irritación y flujo.
“causada por un crecimiento excesivo de las levaduras”.

“Normalmente hay cientos de diferentes tipos de bacterias y levaduras en la vagina, pero cuando se rompe ese equilibrio, se obtiene una infección.”

Las víctimas pueden experimentar picazón, tanto dentro de la vagina como en los labios mayores; una sensación de ardor (especialmente durante las relaciones sexuales o al orinar); enrojecimiento e hinchazón de la vulva; y un flujo vaginal anormal (generalmente grueso y de color blanco o amarillo).

Los antibióticos, los esteroides, el estrés crónico y una dieta con alto contenido de azúcar y alimentos procesados ​​pueden hacer a una mujer susceptible al crecimiento excesivo de las levaduras.

El uso de terapias hormonales tales como los anticonceptivos orales o de reemplazo hormonal y las fluctuaciones hormonales mensuales regulares, pueden ser también desencadenantes. 
“Muchas mujeres experimentan un aumento de la incidencia o un empeoramiento de los síntomas en la semana antes de tener el período”.

Las duchas vaginales también pueden alterar las bacterias normales y causar una infección. 
Y es posible, aunque muy poco frecuente, contraer la condición de una pareja sexual masculina. 
(Sin embargo, los hombres pueden desarrollar balanitis, una irritación de la cabeza del pene después de contacto con las levaduras, y deben buscar tratamiento).

Del 75 por ciento de las mujeres que contraen una infección por levaduras, del 5 al 10 por ciento experimentará episodios crónicos. 
La diabetes tipo 2, sobre todo si está mal controlada, o un sistema inmunitario deteriorado son los factores más probables.

De lo contrario, una buena higiene genital es la mejor prevención. 
No uses duchas vaginales ni aerosoles potencialmente irritantes para la higiene femenina, baños de burbujas, jabones o detergentes para ropa con fragancias fuertes. 
Elige la ropa interior hecha de un material transpirable, de preferencia de fibras naturales como el algodón, y no ir a la cama o sentarse durante largos períodos con ropas ajustadas.

Después de defecar, límpiate de adelante hacia atrás: Si las bacterias fecales se mete en la vagina, las bacterias pueden alterar el equilibrio natural de las levaduras.

Aunque una infección por levaduras puede ser incómoda... 
“no hay riesgos si la dejas que siga su curso sin tratamiento”. 
Para la mayoría de las mujeres, sólo va a desaparecer.
Pero si tú quieres alivio de los síntomas y ya has tenido una antes y estás familiarizada con los síntomas, entonces quizá puedas tomar uno de estos remedios de venta libre sin receta para un máximo de siete días.


Si está embarazada, o no estás segura de si tienes una infección por levaduras o nunca ha tenido síntomas antes, entonces tú debes consultar a un médico. 
Dado que los síntomas son similares entre vaginosis bacteriana y algunas infecciones de transmisión sexual, es importante obtener un diagnóstico correcto. Además, verifica con tú médico si la infección persiste.

martes, 25 de agosto de 2015

CONÓCETE INTERIORMENTE

El cuello uterino es el extremo inferior de la matriz (útero). 
Es en la parte superior de la vagina. 
Del diámetro de un alfiler. 
El canal cervical pasa a través del cuello uterino. 
El cuello uterino es la parte baja del útero y es donde crece el bebé durante el embarazo y tiene una abertura elástica que se expande durante el parto. 
También es por donde el flujo menstrual sale del cuerpo de la mujer.
El cuello uterino o cérvix uterino es la porción fibromuscular inferior del útero que se proyecta dentro de la vagina, y es un componente anatómico exclusivo de la hembra en los mamíferos. 
Esta apertura o hueco deja que salga la sangre del útero durante la menstruación (período). 
También deja que entren los espermatozoides al útero y a las trompas de Falopio.
Aunque, por lo general mide, de 3 a 4 cm de longitud y unos 2,5 cm de diámetro, el cérvix se puede dilatar unos 10 cm durante el parto para dejar que pase el bebé, y su tamaño puede variar según la edad, el número de partos y el momento del ciclo menstrual de la mujer.
El cuello uterino tiene una superficie lisa y brillante con un orificio cervical pequeño y redondeado en las nulíparas y como la boca de un pez en las que ya han dado a luz por parto vaginal.
También se puede notar como la punta de una nariz en nuestra exploración vaginal
Bajo el microscopio, el epitelio que reviste al cuello uterino es un epitelio escamoso y no queratinizante (sin queratina). 
Desde la lámina basal hasta la capa más externa de células del epitelio cervical se nota una creciente maduración celular.
Partes del cérvix
Exocérvix o ectocérvix
Es la parte que se ve más fácilmente del cuello uterino a través de la vagina en una colposcopia. 
Está rodeado por los fondos de saco vaginales. 
Está recubierto por un epitelio escamoso estratificado rosado, de múltiples capas celulares. 
Las capas celulares intermedia y superficial del epitelio escamoso contienen glucógeno.
Endocérvix
No es visible en gran parte, porque se encuentra en el centro del cérvix formando el canal endocervical que une el orificio cervical externo (OCE) con la cavidad uterina. 
Está recubierto por un epitelio cilíndrico rojizo de una única capa celular.
Orificio cervical externo
Es el que comunica el canal cervical del cuello uterino con el orificio cervical interno. 
Varía de acuerdo al número de partos, encontrándose en la nulípara en forma de una abertura circular de poco diámetro, en la multípara el aspecto cambia a causa de los desgarros del parto, adquiriendo el aspecto de hendidura transversal y estrellada en casos de desgarros oblicuos, que deforman la arquitectura del cérvix trayendo como consecuencia el ectropión o eversión del epitelio endocervical.
Orifico cervical externo
Orifico cervical externo y canal endocervical por colposcopia.
Canal endocervical
Se extiende desde el orificio cervical externo hasta el orificio cervical interno (OCI), mide unos 6 mm de diámetro, está revestido en todo su trayecto del epitelio endocervical cilíndrico simple secretor de mucus, lo que le permite estar ocluido totalmente en su luz por el moco cervical, constituyendo el llamado tapón mucoso endocervical, que impide que los gérmenes procedentes de la vulva, vagina y exocérvix asciendan a los genitales internos, este tapón se expulsa al comenzar la fase de pródromos de parto o el inicio del trabajo de parto, en forma de flemas o flemas con sangre.
Orificio cervical interno
No se observa a simple vista, se necesita hacer ecografía transvaginal para evidenciarlo. 
Suele medir no más 10 mm, delimita el canal endocervical con el útero, a nivel de una estructura conocida como istmo, durante el embarazo normal actúa como un esfínter, que al fallar ocasiona una incompetencia cervical con borramiento y dilatación subsiguiente del cérvix, provocando aborto tardío y el nacimiento pretérmino.
Unión escamoso-cilíndrica
También unión escamo-columnar, exoendo-cervical, cilindro-epidermoide: Es la unión del epitelio cilíndrico con el epitelio escamoso y se suele localizar generalmente en el orificio cervical externo, pero varía según la edad, el momento del ciclo menstrual y otros factores como el embarazo y el uso de anticonceptivos orales.
Esta zona de transición de un epitelio a otro es asentamiento de frecuentes enfermedades como el cáncer de cuello uterino.
Problemas del cuello uterino o cervix:
Cervicitis: es una inflamación del cuello uterino, de manera aguda o crónica, en su gran mayoría acompañada de infecciones microbianas de patógenos como los gonococos, Chlamydia, Trichomonas vaginalis (un parásito), Candida o Micoplasma; o bien por organismos saprófitos vaginales como los estreptococos, Enterococcus y estafilococos. 
La cervicitis aguda es una presentación común del puerperio.
Insuficiencia cervicouterina (cuello uterino débil): agrandamiento del cuello del útero mucho antes de la fecha de parto
Pólipos y quistes: tejido anormal en el cuello uterino
Tumores benignos
Principalmente pólipos endocervicales de tejido conjuntivo, variedad cilindrico monoestratificado, que se origina a partir de hiperplasia de las glándulas endocervicales, situadas en el endocervix y en el canal endocervical, de gran similitud histologica con las encontadas en el endometrio.
Neoplasia interepitelial cervical.
Aunque no son células cancerígenas, las neoplasias cervicales intraepiteliales son consideradas displasias con tendencia a la malignidad, en especial en sus estadios tardíos. 
Están fuertemente asociados al virus del papiloma humano. 
Cáncer de cuello uterino
Inflamación del cuello uterino
Neoplasia intraepitelial cervical (CIN)
Los pólipos cervicales
Embarazo cervical
La displasia cervical
Una prueba de Papanicolaou es una prueba de detección para detectar el cáncer del cuello del útero.
Significado de los cambios en el cuello uterino: 
La mayoría de las mujeres que obtienen un resultado anormal en un examen de detección del cáncer de cuello uterino no tiene la enfermedad. 
Muchas mujeres presentan cambios iniciales en las células que se pueden vigilar, porque con frecuencia desaparecen por sí solos o se les puede dar tratamiento en forma temprana para prevenir problemas más adelante. 
De ahí la importancia de hacerse controles médicos, las pruebas o el tratamiento que tu ginecólogo te recomiende.
Los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino, seguimiento y tratamiento dado el caso.
Pruebas de seguimiento
Tratamientos
Prevención del cáncer de cuello uterino
Puedes aprender cuándo debe hacerse los exámenes de detección del cuello uterino, qué puedes esperar durante una prueba de Pap o una prueba del VPH y cuándo se recomienda recibir la vacuna contra el VPH.
Cinco cosas que debes saber sobre la prevención del cáncer de cuello uterino:
Sabemos qué causa el cáncer de cuello uterino. 
Casi todos los casos de cáncer de cuello uterino son causados por un virus llamado VPH (virus del papiloma humano). 
El VPH también causa otros tipos de cáncer.
Un resultado anormal en un examen de detección no significa que tengas cáncer de cuello uterino. 
Un resultado anormal en una prueba de Pap o en las pruebas conjuntas no significa que tengas cáncer de cuello uterino. 
Significa que se detectaron cambios en las células del cuello uterino o que las células están infectadas por el VPH. 
Según estos resultados, es posible que debas hacerte pruebas de seguimiento o tratamiento. 
El tratamiento para los cambios en las células del cuello uterino funciona bien.
Los cambios en las células del cuello uterino ocurren en forma lenta. 
Puede tardar muchos años antes de que las células infectadas por el VPH se conviertan en cáncer de cuello uterino.
Cuando los métodos de detección de la enfermedad mejoran no hay necesidad de hacerse los exámenes con tanta frecuencia. 
Debido a las mejoras en la detección del cáncer de cuello uterino, las pautas actuales recomiendan hacerse los exámenes con menos frecuencia.
Tenemos muy buenos métodos para prevenir el cáncer de cuello uterino. 
Los exámenes de detección regulares pueden prevenir el cáncer de cuello uterino. 
La vacunación temprana contra el VPH también puede prevenir este tipo de cáncer en personas jóvenes.
Si tiene preguntas adicionales sobre los exámenes de detección del cáncer de cuello uterino, puedes comunicarte con el Instituto Nacional del Cáncer.
El útero o matriz es el órgano reproductor femenino mas importante. 
El útero es el lugar donde se desarrolla el bebé cuando está embarazada. 
Si tiene una enfermedad uterina, el primer signo puede ser una hemorragia entre las menstruaciones o después de las relaciones sexuales. 
Las causas de las hemorragias anormales incluyen hormonas, problemas tiroideos, fibromas, pólipos, cáncer, infecciones o embarazo.
El tratamiento dependerá de la causa. 
Algunas veces las pastillas anticonceptivas resuelven los problemas de desequilibrio hormonal. 
Si la causa es un problema de la tiroides, el tratamiento también puede ayudar a detener la hemorragia. 
Si tiene cáncer o hiperplasia, un crecimiento excesivo de células normales en el útero, es posible que necesite una cirugía.
Otros problemas uterinos son la endometriosis y la adenomiosis. 
En la endometriosis, el tipo de tejido que recubre el útero crece fuera de éste. En la adenomiosis, el tejido crece en las paredes externas del útero. Los analgésicos pueden ayudar; otros tratamientos incluyen hormonas y cirugía.



lunes, 24 de agosto de 2015

SEXUALIDAD:ZONAS ERÓGENAS V

LA VAGINA
EL CANAL VAGINAL

A la entrada del canal vaginal generalmente no se le da mucha importancia; sin embargo, hay muchas mujeres que tienen puntos muy sensitivos en la entrada del canal vaginal. 
Estos puntos están localizados a medio centímetro de la entrada del canal. Busca en la parte inferior del canal, usa tus dedos o lengua, y que tu pareja te diga cómo siente y si le gusta.

EL PUNTO G

El punto G fue descubierto por el doctor Gräfenberg, de allí su nombre de “G” por la inicial del apellido. 
Cuando el punto G es localizado exitosamente, es el tesoro más grande que puede tener una mujer. 
Su localización depende de la anatomía de la vagina y puede estar en la parte anterior del canal vaginal, al medio o en la parte posterior. 
Toma el tiempo necesario para localizarlo: tu pareja te lo agradecerá de por vida porque, una vez que se encuentra, los placeres y orgasmos que una mujer puede tener a consecuencia de una buena estimulación del punto G no tienen precio. 
Muchas mujeres que descubren el punto G prefieren alcanzar orgasmos de este tipo al principio de su experiencia; aunque pueden ser muy satisfactorios, muchas posteriormente tienen orgasmos más fuertes cuando llegan a orgasmos dobles, es decir, del clítoris y del punto G a la vez. 
Estos orgasmos son inolvidables para una mujer (sobre todo los primeros). Para localizar el punto G, se necesitan tiempo, paciencia y mucha comunicación.

Para empezar con tu experiencia del punto G, inserta dos dedos bien lubricados, ya sea con lubricantes de botella o con lubricantes naturales como la saliva o los de la vagina. 
La palma de la mano tiene que estar mirando hacia arriba y las puntas de los dedos deben sobar la parte superior del canal vaginal. 
De una manera delicada, curva los dedos y muévelos lentamente. 
Vas a sentir en esta exploración del canal vaginal una textura diferente, la cual puede ser algo rugosa o más áspera que el resto del tejido, porque el canal vaginal es muy suave; tu pareja lo confirmará cuando sienta tus dedos en esta parte de diferente textura del canal vaginal. 
Si no lo puedes encontrar, esto puede ayudar: con la mano que está libre presiona el monte de Venus para ayudar a bajar todos los tejidos superiores del canal vaginal; si esto no funciona, coloca un par de almohadas bajo las nalgas para elevar el cérvix. Si aún no lo encuentras, tienes una pareja cuyo punto G se encuentra en la parte final del canal vaginal. 
Todas las mujeres tienen punto G, aunque no en el mismo sitio: algunas lo tienen en la entrada del canal vaginal, mientras que otras a 4 centímetros (1½ pulgadas), a la mitad o al final del mismo.

Cuando encuentres el punto G de tu pareja, ella puede empezar a gritar de placer y pedirte que lo hagas todos los días, o mirarte como un venado asustado porque no sabe lo que le pasa. 
Sin embargo, con diferentes modalidades de presión y técnicas, encontrarás que tu pareja llega a niveles de excitación que nunca antes experimentó.

Si no encontraste el punto G, entonces te recomendamos usar un vibrador. Notarás que el vibrador tiene la punta hacia arriba. 
Con mucho cuidado, introduce el vibrador con la punta hacia arriba y comienza a hacer movimientos circulares cortos, agarrando el vibrador con la palma de tu mano y no con los dedos; así se podrán hacer movimientos circulares y movimientos hacia adelante y atrás, de una forma a la vez delicada y lenta. Llegará un momento en que tu pareja comience a gemir; este es el momento en que acabas de pasar por el punto G. 
Ella te tiene que guiar para poder encontrar el punto G. 
Esto es un trabajo de dos, con mucha comunicación y paciencia. Una vez que has encontrado el punto G, haz una nota mental de la geografía del mismo, dónde esta ubicado y a qué profundidad.

Durante penetración, el punto G puede ser estimulado buscando la posición y el ángulo más adecuados. 
La mejor posición para acceder al punto G dependerá de la longitud, forma y grosor del pene. 
Para un pene que está curvado hacia arriba, la posición del misionero con diferentes niveles de penetración puede funcionar muy bien. 
Para los penes totalmente rectos, la penetración por atrás o con la mujer encima del hombre inclinada hacia adelante puede resultar de maravilla. 
Si la pareja es atlética, se pueden poner las piernas de la mujer sobre tus hombros y buscar la profundidad adecuada para estimularlo, recuerda que ya sabes dónde está el punto G de tu pareja. 
La clave se encuentra en tener en lo posible el punto G en una parte más alta que las otras partes del cuerpo, para que pueda tener un acceso fácil. 
Algunas mujeres, cuando descubren el punto G, tienen la habilidad de que este se exponga (si no está localizado en las profundidades del canal vaginal); así podrás lamerlo y hasta succionarlo, ocasionando una sensación de alto placer para esta mujer que tiene mucha suerte por haber nacido con el punto G en una posición en que se puede mostrar y darle la atención adecuada con los dedos o los labios y la lengua. 
En ese momento de alta excitación, la vagina toma la forma de una orquídea salvaje, donde los pétalos son los labios interiores y exteriores, y el centro de la orquídea es la apertura del canal vaginal con el punto G expuesto.

EYACULACIÓN FEMENINA

Sí, es verdad: la mujer eyacula y este líquido no es orina, aunque viene por la uretra. 
Los científicos han demostrado que la eyaculación femenina es una sustancia similar al líquido seminal del hombre. 
Algunas personas encuentran que la eyaculación femenina es una sorpresa y las toma desprevenidas; pero, si alguna mujer ha eyaculado contigo, siéntete como bautizado en las lides del sexo, ya que esto no es más que un reflejo de la intensidad de los placeres a que ha llegado tu amante gracias a la excitación que puedes brindarle. 
La eyaculación femenina no es dañina para quien la recibe. 
No tiene olor ni color. 
Dependiendo de la mujer y del grado de excitación, la eyaculación femenina puede presentarse desde una forma cordial y lenta de expeler los fluidos hasta una forma explosiva similar a un volcán o un géiser. 
La eyaculación puede variar en intensidad y cantidad de fluido; no todas las eyaculaciones son iguales, ni siquiera en la misma persona. 
Dependerán directamente del grado de estimulación y experiencia de su pareja. 
En algunos casos, cuando la eyaculación es explosiva, tienes que estar preparado para recibir un baño de lo más placentero.

Hay varias teorías acerca de la eyaculación femenina. 
Hasta el momento, una de las más acertadas sostiene que las glándulas Skene, un tipo especial de tejido que está alrededor de la uretra, provocan en una cámara interior superior a la uretra la acumulación instantánea de fluidos “seminales” listos para ser eyaculados en el momento del orgasmo producido generalmente por el punto G. 
Esta glándula es comparada con la próstata del hombre y es que el fluido que proviene de la eyaculación femenina no es un líquido como orina, sino más bien un líquido con una sedosidad o densidad más gruesa. 
Incluso es el mejor lubricante para la vagina o para continuar con la penetración durante la actividad sexual.

Debido a que la eyaculación proviene por la uretra, muchas mujeres que sienten la sensación de eyacular la confunden con la sensación de orinar y reprimen la eyaculación. 
La mejor manera de comprobar esto es que, antes de tener una relación sexual, la mujer vaya al baño y descargue la vejiga. 
Otras mujeres no se sienten cómodas de eyacular porque alguna vez parejas ignorantes las han acusado de haberlos orinado. 
Sin embargo, luego de la eyaculación viene para la mujer un orgasmo muy fuerte.

La forma más rápida de llegar a la eyaculación femenina es tocar, sobar y masajear el punto G. 
Tienes que aplicar una presión suficiente para que produzca placer pero no dolor, y esto supone comunicación con tu pareja. 
Todas las mujeres tienen la capacidad de eyacular y, si bien algunas eyaculan de una manera algo débil, otras lo hacen de una manera que haría retroceder al mejor nadador olímpico.

Existen técnicas para ayudar a la mujer a encaminarse a la eyaculación y poder gozar de los placeres que esto trae; se hablará más sobre estas técnicas en la guía sobre orgasmos. 
Se estima que, haciendo los ejercicios del músculo PC por 15 días, las posibilidades de eyacular son de 3 a 1; así que, mientras más pronto se ponga la mujer a practicar estos ejercicios, más rápido podrá llegar a intensificar sus orgasmos. 
Creo que no tenemos más que añadir; si tu pareja eyacula y terminas bañado con estos fluidos, será un día especial para celebrarlo, porque ella ha llegado a experimentar una de las maravillas de la sexualidad femenina y porque tus habilidades de amante han hecho que tu pareja llegue a sentir lo que ella ha sentido. 
Muchas mujeres recuerdan este día como uno de los mejores días de sus vidas por la cantidad de placer y la alegría de romper un mito que es tan controversial en nuestra sociedad; pero sobre todo por devolverles la seguridad de su sexualidad, que ha estado oscurecida durante miles de años por nuestra sociedad patriarcal y represiva.

LAS NALGAS

La nalgas son una zona muy sensual de la mujer. 
Las nalgas, en compañía de las caderas, generan la inconfundible forma de pera de la mujer que todos conocemos. 
Grandes o pequeñas, duras o flojas, gordas o flacas, las nalgas deben ser reconocidas como un símbolo de placer. 
Las nalgas se pueden acariciar, masajear, besar y lamer; son un punto importante para la excitación de la mujer. 
En la sociedad de habla hispana, las nalgas redondas, turgentes y duras son muy apreciadas por los hombres. 
Desde el punto de vista cosmético, no podemos negar que las nalgas redondeadas dan una forma muy singular y atractiva a la mujer; pero desde el punto de vista del placer, las nalgas no proporcionan o generan un orgasmo más prolongado o intenso. 
Lo que sí generan es una ayuda para la estimulación en general. 
Poco pensamos que, dependiendo de la forma del canal vaginal y de la posición del punto G en este, cuando realizamos una penetración vaginal por la parte de las nalgas, si el punto G está en la parte interior profunda del canal vaginal, no podremos alcanzarlo si las nalgas son muy grandes. 
En este caso, unas nalgas pequeñas serían las más adecuadas para que el hombre tenga más facilidad de satisfacer a su pareja llegando al punto G. 
Por otro lado, si las nalgas son muy delgadas, es decir, no tienen mucha grasa y músculo, cuando la mujer está encima del hombre, en un momento de penetración fuerte, cuando las nalgas golpean con la cadera del hombre pueden causar dolor por el golpe de los huesos inferiores; entonces las nalgas grandes son las indicadas para esta posición. 
Si te gusta hacer el amor sentado frente a frente, entonces el agarrar las dos nalgas con tus manos puede generar una penetración más profunda y se tiene más control de la velocidad de la penetración. 
Hay que usar el sentido común sexual; lo importante es divertirse y siempre buscar la mayor intensidad del placer.

EL ANO

El ano es la parte externa del canal anal. 
Puede ser una de las zonas más erógenas del cuerpo femenino, pero siempre ha sido una de las partes más temidas, olvidadas y sin oportunidad de exploración. 
Comprende múltiples pliegues pequeños de tejido suave que dan la apariencia de arrugado o de un “asterisco gigante”. 
El área alrededor del ano está compuesta por vello púbico; todas las mujeres tienen vello púbico alrededor del ano. 
Cuenta con muchas terminaciones nerviosas, por lo que es increíblemente sensitivo y responde muy bien a la estimulación manual y al toque delicado. Contrariamente a los mitos populares, con una higiene personal diaria el ano es una parte limpia del cuerpo. 
Existen dos esfínteres (músculos) en al ano: el esfínter externo y el esfínter interno. 
El esfínter externo es el más cercano a la apertura del ano; con práctica puedes controlar este músculo poniéndolo tenso o relajado. 
El esfínter interno es controlado por el sistema nervioso autónomo, el cual administra funciones del cuerpo involuntarias, como la respiración. 
Cuando tienes un movimiento estomacal, el esfínter interno se relaja automáticamente permitiendo que el bolo fecal se mueva desde el recto hacia el canal anal y de allí hacia el ano. 
Estos dos músculos trabajan juntos y son como la compuerta de tu ano. 
Si estos dos músculos están relajados, motivados, listos para tener placer, entonces una penetración anal será cómoda y placentera. 
Si estos músculos están tensos, sin preparación y no han sido motivados, entonces una penetración anal será incómoda y hasta dolorosa, incluso muchas veces imposible de llevarla a cabo.

El canal anal está localizado inmediatamente después de los esfínteres del ano. 
Este canal tiene entre 3 y 5 centímetros (1-2 pulgadas) de largo y, posteriormente a él, se encuentra el recto. 
El tejido de piel que forma el ano es el mismo que forma el canal anal, es decir, es muy suave y sensitivo a la estimulación y caricias. 
Las paredes del canal anal incrementan su tamaño con la excitación, así como le sucede al clítoris. 
Cuando los esfínteres están relajados, el canal anal se expande durante la excitación, aunque se tenga la sensación de “apretado” en esta zona debido a los esfínteres. 
Por muy buena salud que tengas, siempre se encontrarán trazas de bolo fecal; para evitar cualquier sorpresa, si tu pareja es muy sensible a estas materias o tú eres sensitivo(a) a descubrir que tu pareja tiene algún rastro de bolo fecal en el pene o dildo, puedes hacer una lavativa del canal anal y el recto cuatro horas antes de tu relación sexual con una poco de agua tibia y un dispositivo especial para hacer lavativas.

Después del canal anal está el recto, que tiene aproximadamente una longitud de 20 a 25 cm (8-10 pulgadas). 
El nivel de placer en el recto es mínimo. 
Debe tratarse con mucho cuidado porque, después de la parte “recta”, hace una curva hacia la pelvis. No hay razón para hacer una penetración rápida por el ano; por el contrario, debe ser lenta al principio para luego poder acelerar el ritmo. Si tienes dolor, debes parar inmediatamente. Así como la vagina es más sensitiva en la entrada del canal vaginal, el ano es más sensitivo en la zona de los esfínteres y del canal anal. Hablaremos más de esto en la guía práctica de sexo anal.

Recuerda: tómate tu tiempo y ten paciencia. 
Puedes empezar lamiendo e introduciendo la lengua en el ano, luego usa mucho lubricante y, si es la primera vez, busca la posición que más te acomode. 
Puedes introducir un dedo y lentamente dejar que el ano se dilate para luego introducir el segundo dedo. 
Deja los dos dedos sin mover y luego empieza a moverlos. 
Posteriormente puedes penetrar con el pene o un dildo; siempre usa mucho lubricante. Si se siente dolor, para inmediatamente, pues no se debe experimentar dolor con una penetración anal. Para la persona que recibe: también toma tu tiempo y relájate; respira profundamente de una manera lenta, enfócate en los esfínteres del ano y relájalos; tú eres quien dirige la acción porque eres quien siente. Recuerden ambos que los esfínteres están en la apertura del canal anal y, si es la primera vez, no se necesita penetrar con todo el pene o dildo, a menos que la pareja receptora indique que se puede. Posteriormente se llegarán a hacer malabares con el ano; pero, hasta que se tenga algo de experiencia, lo mejor es mantenerse solo en las partes externas y mantener mucha comunicación. 
Paciencia, solo con paciencia se podrán recoger los frutos del placer.

LAS PIERNAS

Los muslos, al igual que los brazos, son sensibles al toque sensual y los besos; pero las partes más sensitivas y eróticas de las piernas son la entrepierna y la parte interior de la rodilla. 
Trata de darles besos muy suaves y, especialmente, explora la parte trasera del muslo cuando ella está echada. 
Usa las uñas ligeramente, aplica besos y la punta de la lengua para despertar esta zona y los alrededores. 
Puedes repetir el experimento de los brazos: proponle nuevamente a tu pareja o amiga que te gustaría explorar sus piernas de una manera sensual; pero que, pase lo que pase, no tocarás ninguna otra parte de su cuerpo, especialmente la vulva.  
Dile que se entregue totalmente a sentir con las piernas de una manera sensual y sexual. 
Tienes que cumplir con tu compromiso de no tocar ninguna otra parte de su cuerpo. 
Ambos cierran los ojos y el que da el toque sensual va a sentir cómo se excita la pareja o amiga con los toques, los besos, las lamidas, etc. en las piernas. O puedes probar con plumas, pañuelos, hielo, etc. y siente cómo se va alterando sensualmente y sexualmente. 
Después de que se acabe el experimento, pueden intercambiar posiciones y la persona que recibía los toques ahora los da. 
Lo importante de este experimento es que, dando la confianza y el permiso adecuados, ambas personas se pueden entregar plenamente y rendirse a la experiencia, sin necesidad de pensar qué otras partes “me pueden tocar” y si estas otras partes “están bien” o se tienen expectativas sobre lo que se va a sentir. 
No se olviden de conversar y compartir qué sintieron al terminar cada parte de la experiencia. 
Esta conversación posterior al experimento ayuda a conocer mejor nuestro cuerpo y a descifrar qué puntos nos generan excitación, porque podemos tener la capacidad de rendirnos al experimento y concentrarnos en sentir placer. Este experimento es muy simple, pero se puede multiplicar a otras partes del cuerpo para despertar las zonas sensuales y sexuales de cada rincón de ambas personas.

Lo más importante es que te puedas rendir a la experiencia sin tener expectativas sobre los resultados. 
Esto sirve de plataforma para poder imaginarse y pensar qué pasaría si me entrego plenamente a sentir sin necesidad de esperar nada o sin la necesidad de buscar un orgasmo desde el primer momento de la relación. 
Este experimento, aunque sencillo, envía un mensaje muy fuerte a nuestra mente de lo que ocurre cuando nos rendimos a sentir.

En la etapa de preparación, la entrepierna desempeña un papel muy importante. 
Para que se entienda qué zona es aquella de la que hablamos, la entrepierna es la región interior del muslo que conecta la rodilla con la vulva. 
Hay muchas mujeres a las que el toque sensual y lento las excita de una manera impresionante, mientras que a otras las excita el darle besos o lamidas muy cerca de la vulva sin tocar esta. 
La entrepierna es una zona más de provocación que de insistencia. 
Aquí la provocación para la mayoría de casos tiene mejores resultados que la insistencia de tocar sin provocar en la zona, siempre hablando de la etapa de preparación. 
Posteriormente, cuando la relación sexual está en pleno proceso, puedes besar, lamer, mordisquear esta zona y alrededor de la vulva en combinación con la pelvis para incrementar el estado de provocación y aumentar las ganas de ser penetrada. 
Tómate el tiempo necesario y siente cuál es la reacción de tu pareja mientras la estás acariciando en esta zona.

LOS PIES

Los pies son una zona erógena favorita para muchas mujeres. 
Ya sea que se los acaricien, besen, laman o chupen, muchas mujeres sienten placer con estos toques en ambos pies. 
Dependiendo del momento durante la relación sexual, estas caricias a los pies pueden ser suaves o agresivas; siempre consulta con tu pareja y siente sus reacciones.


A algunas mujeres les gusta adornarse los pies con joyas, brazaletes o pinturas. 
En el momento de llegar a altos niveles de placer, estas visiones en los pies les pueden inducir orgasmos más intensos. 
No sé la razón, pero puede ser que de alguna forma les traigan memoria de sueños o fantasías muy intensas que hayan tenido con estos objetos en los pies, o probablemente les hagan evocar recuerdos de “otras vidas”. 
No podemos comprobarlo científicamente; lo que es cierto es que estos objetos en los pies les intensifican el placer en general. 
No tienes que creerlo de antemano; solo pruébalo y, si funciona esta modalidad, disfrútala.

domingo, 23 de agosto de 2015

SEXUALIDAD:ZONAS ERÓGENAS IV

LA VULVA Y LA VAGINA

La genitalia femenina está formada por dos partes principales: la vulva y la vagina. 
El vocablo “vagina” proviene del latín con el mismo nombre y significa ‘la funda de la espada’ (la funda representa a la vagina y el pene a la espada, porque siempre van juntos); este nombre se le dio en la antigüedad por la comparación con la forma del canal vaginal que conecta hasta la matriz. 
La palabra “vulva” también proviene del latín moderno y es una composición de dos palabras: del latín volvere, que es enrollar para proteger, y del sánscrito ulba, que significa matriz. El significado final es ‘velo de protección’ o ‘sobre de protección’ (de la matriz).

En nuestra investigación complementaria realizada antes de escribir este documento, encontramos que actualmente en los círculos sexuales y médicos se refieren a la parte inferior femenina que está entre las piernas como la genitalia femenina y que esta se divide en dos partes principales: la fácil de encontrar (vulva) y la menos fácil de encontrar (vagina).

El nombre “vagina” se utiliza erróneamente para referirse a toda la genitalia femenina. 
Sin embargo, en este documento, es la palabra “vulva” la que se refiere a las partes íntimas externas y que se pueden ver fácilmente; mientras que la palabra “vagina” se refiere a las partes internas de la genitalia de la mujer.

No podemos negar que muchos de los nombres de la genitalia provienen del latín y que estos no son nada estimulantes; así que siéntase libre de darles nombres cariñosos y atractivos a las diferentes partes de la vulva y la vagina. Le recomendamos, a modo de diversión, que genere su propio léxico erótico con su pareja, con el espíritu de hacerla especial y poder iniciar la motivación erótica de una manera diferente.

LA VULVA, EL CLÍTORIS

¿Que es el clítoris? Es una carnosidad que se asemeja a una flor sin abrir, la cual tiene una cubierta de piel o capucha para su protección. No te sientas mal si has tenido problemas para identificarlo. 
El clítoris se encuentra en la parte superior de la vulva, donde los labios interiores se juntan; ese es el territorio clitorial. 
Kleitoris en griego significa ‘pequeña colina’, y se cree que es de esta región de donde proviene su nombre. Para que lo puedas ver, necesitas abrir la unión de los dos labios interiores (utilizar dos dedos delicadamente es la mejor manera), para exponer el clítoris e iniciar su aprendizaje.

El clítoris es una de las fuentes primarias de estimulación de todas las mujeres, y pueden obtener orgasmos de la estimulación clitorial. Biológicamente, el clítoris es equivalente al glande del pene: tienen muchas sensaciones en común, como por ejemplo ser excepcionalmente sensitivos y tener que ser tocados delicadamente. 
Cuando toques el clítoris con cualquier cosa que no sea tu lengua, usa lubricante. Este lubricante puede ser el que tiene presentación en botella o puede ser lubricante natural, o sea tu saliva, pero usa siempre lubricante. Debes ser paciente hasta que la mujer incremente su nivel de excitación. Nunca muerdas o rasques el clítoris con algo abrasivo como tu barba o tus uñas.

El clítoris no es como una lámpara maravillosa que, al sobarla, el genio del orgasmo va a aparecer; por el contrario, el clítoris debe ser tocado delicadamente, tratado con respeto y por etapas. 
El clítoris necesita ser “trabajado”; una vez que es “trabajado”, entonces se puede lamer por la parte inferior hasta la parte superior del mismo. No todas las mujeres son iguales. 
Así que sería bueno utilizar tus habilidades de comunicación para preguntarle cómo le gusta y cuál es su preferencia. Sin embargo, la combinación de lamer y chupar el clítoris delicadamente cuando la mujer está lista  es el camino al éxtasis clitorial.

Puedes tocar el clítoris con tus dedos o con un vibrador; pero, cuando empieces a motivar a tu pareja en la etapa preliminar, no toques directamente el clítoris, puede que tenga una sensación no placentera. 
Toca las partes alrededor del clítoris hasta que ella esté lo suficientemente excitada para que puedas hacer un contacto directo. 
Prueba concentrarte en los cuadrantes superiores  izquierdo y derecho alrededor del clítoris. 
Puedes usar tus dedos, siempre lubricados, para sobar las partes laterales del clítoris de una manera delicada, o bien usar la lengua para lamer el clítoris hacia arriba y hacia abajo o en movimientos circulares en sentido horario o antihorario. 
La mayoría de mujeres tiene preferencias acerca de cómo ser estimuladas en la fase preliminar, así que siempre es buena idea la de preguntarle cómo le gusta y si le gusta lo que estás haciendo en la fase preliminar o de calentamiento. 
Si no sabes cómo estimular el clítoris y tu pareja no quiere hablar en este momento, puedes trazar con la lengua todo el alfabeto de una manera lenta en los alrededores de clítoris. 
Cuando te vuelvas un experto en el arte del cunnilinguus (sexo oral), no necesitarás de este secreto o simplemente lo usarás para poder determinar cuál será el siguiente movimiento que harás para poder hacer llegar a tu pareja a la cima del placer.

Si estás estimulando el clítoris correctamente, la vagina se volverá roja, muy caliente, húmeda y resbalosa. 
El clítoris se pondrá duro y se expandirá y tu pareja estará en este momento suspirando y gimiendo en un alto estado de excitación y placer, o llegando al orgasmo clitorial. 
Con una o más indicaciones como estas, siéntete cómodo de darle en ese momento toques más agresivos al clítoris, ya sea con los dedos o con la lengua, lamiéndolo o succionándolo. 
Este es un buen momento para poder lamer y tocar el clítoris directamente.

El clítoris tiene diferentes formas, tamaños y posiciones en la vulva. 
De acuerdo con un estudio del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Florida del Sur (1992), del estudio de 200 mujeres se determinó que  no existe relación entre el tamaño del clítoris y la edad, la altura o el peso de la mujer. 
Las mujeres que son madres tienen el tamaño del clítoris relativamente más grande que las mujeres que no lo han sido. 
Los resultados fueron los siguientes: el diámetro del glande del clítoris puede medir en promedio desde 2.4 hasta 4.4 mm, y el largo del clítoris incluyendo el glande y el cuerpo del clítoris expuesto en la vulva puede medir desde 11 mm hasta 20.3 mm. 
Debes aprender que todas las formas y tamaños de clítoris son un regalo de la naturaleza donde podemos apreciar la belleza particular, y debemos saber estimular eficientemente cada uno de ellos. 
Todas las vulvas son diferentes y tienen la capacidad de sentir y dar placer. Lo importante es saber reconocerlas y poder darles el trato adecuado para hacerlas llegar al orgasmo y, por qué no, a múltiples orgasmos.

Aunque parezca que la capucha esconde al clítoris, esta puede ser un aliado porque sirve para poder estimular a tu pareja. Hay diferentes tipos y tamaños de capucha, las hay cortas y muy largas. 
Existe una buena razón para la existencia de la capucha: el clítoris es una parte tan sensitiva que, sin esta protección, las mujeres no podrían conversar y caminar a la vez, por ejemplo. 
Otra estimulación del clítoris se realiza en los alrededores de la capucha. Besar, lamer y darle masajes al capuchón podrá estimular al clítoris que está debajo y prepararlo para una estimulación directa más placentera, cuando la mujer esté más excitada.

Los últimos estudios sobre el clítoris han demostrado que no es solamente la parte que se ve en la zona superior de la vulva. 
Estudios de resonancia magnética, acompañados de disección de la vulva en cadáveres, han demostrado que el clítoris tiene la forma del gráfico adjunto. El clítoris se asemeja al pene, donde la cabeza o glande del clítoris representa al glande del pene. 
El capuchón del clítoris equivale al prepucio del pene; el tronco del clítoris, al tronco del pene. 
Mientras que el pene tiene una estructura monotubular, está demostrado que el clítoris se abre en dos secciones a la altura de los labios interiores; las piernas del clítoris rodean la parte interior de los labios interiores y parte de los labios exteriores.  O’Connell, Helen, Anatomy of the Clitoris, 2005.

Por eso es que resulta muy placentero para la mujer que juegues, acaricies y lamas los labios exteriores e interiores de la vulva porque tienen terminaciones nerviosas que provienen del clítoris y todos estos toques ayudarán a que el placer aumente durante la relación sexual.

LOS LABIOS DE LA VULVA

La mujer tiene tres pares de labios: dos debajo del ombligo y uno encima. 
Los labios localizados debajo del ombligo se encuentran en la vulva y se llaman labia majora y labia minora (nombres sofisticados para los labios exteriores y los labios interiores).

Los labios exteriores protegen la vulva de bacterias y objetos que no son bienvenidos. 
Muy por el contrario de la creencia popular en el sentido de que la vulva y la vagina no son limpias, en realidad son más limpias que la boca y autorregulan la cantidad de bacteria que tienen; automáticamente la vagina regula su acidez. 
Los labios exteriores se reconocen rápidamente porque tienen vello púbico y generalmente son planos, aunque algunas mujeres los tienen abultados. 
Los labios exteriores, conjuntamente con los labios interiores, trabajan para mantener a los gérmenes fuera y atrapar los lubricantes naturales de la mujer. Para poder llegar a estos lubricantes naturales de la mujer, tenemos que pedir autorización a los dos labios para sentir el sabor de los mismos. 
Los labios se extienden desde el hueso púbico o monte de Venus hasta el perineo (el espacio entre la vagina y el ano). 
Los labios exteriores puede ser jalados o apretados con los dedos o con la boca de una manera suave para despertar indirectamente al clítoris de una manera cariñosa.

Los labios interiores se abren para que la vagina pueda ser penetrada y, además, protegen partes delicadas de la vagina como la uretra y el canal vaginal. 
Estos labios pueden crecer notablemente y se vuelven de un color rojizo cuando la mujer esta excitada; son más sensitivos que los labios exteriores. Estos labios interiores se pueden besar, succionar; jugar con los dedos y masajearlos con una presión más considerable que la ejercida sobre el clítoris. Primero puedes prestarle atención a uno y posteriormente al otro, o a los dos juntos; esto dependerá de la intención y del grado de excitación al que quieras hacer llegar a tu pareja. 
Recuerda que las piernas del clítoris están localizadas en esta zona y, si estimulas los labios interiores, estarás enviando señales de placer a todo el clítoris. 
Si estás estimulando el clítoris con una mano, puedes masajear o usar la boca en estos labios para que los fluidos vaginales empiecen a manifestarse. 
Si puedes poner tu lengua ancha y plana, el labio interior adora ser lamido por largas y lentas pinceladas con la lengua en esta forma y especialmente con la parte más suave de la parte de abajo de la lengua.

Con el pene, dildo o vibrador, usa la parte suave redondeada de la cabeza para estimular los labios interiores. 
Mueve la cabeza del pene hacia arriba y hacia abajo con movimientos lentos. Si tienes un vibrador, este instrumento aplicado a los labios interiores hará que los fluidos vaginales empiecen a despertar. 
Recuerda que los labios interiores no son tan sensitivos como el clítoris, pero les gusta ser parte de la fiesta. 
Es mejor que no desprecies a los labios interiores, porque proveen una de las mejores formas de preparar al clítoris para la siguiente fase del placer.

Debemos añadir que no existe un tipo perfecto de labios interiores: estos existen de diferentes tamaños y formas. 
Algunos son más grandes que otros; no necesariamente los labios interiores que tienen forma de pétalos son simétricamente iguales. 
No te avergüences de la anatomía o tamaño de tus labios interiores, pues todos tienen una belleza especial; sobre todo confía en la naturaleza, que te ha dado la forma de los labios interiores y exteriores que tienes para poder maximizar las emociones placenteras que estos te pueden otorgar. 
No te enfoques en los labios interiores solamente; estos vienen como parte de “un paquete” que incluye el tamaño y la localización en la vulva del clítoris, y la posición del punto G. 
Cuando tu amante pueda entender tu naturaleza y orquestar todos estos puntos sensitivos, y tenga una madurez sexual de placer, poco o nada le importarán la forma o el tamaño de tus labios interiores o clítoris comparados con lo que los medios de comunicación nos quieren hacer creer acerca de cómo debe ser la belleza de la genitalia femenina.

Existen muchos casos en la sociedad moderna de mujeres que han sido concientizadas por sus propios doctores o cirujanos “de confianza” para que se hagan una operación de cirugía para eliminar los labios interiores si estos son grandes. 
En realidad, lo que están haciendo es quitar parte de la sensibilidad vulvar; pero lo más grave es que están quitándose parte de su forma individual única como mujer. 
Cualquier hombre o mujer que se burle de los labios interiores porque son pronunciados o que se burle de cualquier parte íntima femenina, lo hace producto de la ignorancia sexual y de la falta de experiencia, pero sobre todo de la falta sensibilidad y capacidad de honrar y venerar a la mujer a través de sus partes genitales.

LA URETRA

La uretra no es un órgano sexual, pero está rodeada de muchas terminaciones nerviosas que son muy sensitivas, y debes considerar esta zona como parte del sexo oral. 
Cuando empiezas con el sexo oral, dale una lamida lenta y con algo de presión al espacio entre el clítoris y el canal vaginal y observa si tu pareja se excita con esta estimulación. 
Si es así, puedes introducir dos dedos en el canal vaginal y buscar el punto G. Esto realmente genera un alto grado de placer; mientras continúas lamiendo esta zona entre el clítoris y el canal vaginal, la mujer hasta puede llegar a eyacular.

EL PERINEO Y EL MÚSCULO PC

El perineo está en la zona inferior de la vulva y conecta la vulva con el ano. Aunque parece que esta zona no es importante para el placer, ahí están los músculos del perineo que soportan el área entre el ano y los genitales. 
Entre este grupo de músculos se encuentra el tan famoso músculo pubococcígeo o músculo PC, que soporta la pelvis desde el hueso púbico hasta el hueso sacro.

Estos músculos se vuelven activos durante la excitación sexual; especialmente al llegar al orgasmo, cuando ellos se contraen con cierto ritmo. Ejercitando este músculo, se garantiza un mejor control de los esfínteres del ano y del canal vaginal, y se incrementa asimismo la sensibilidad de toda esta área, con lo que se generan orgasmos más fuertes y largos. 
Las mujeres que regularmente ejercitan este músculo obtienen beneficios placenteros muy positivos: incrementan la sensibilidad en la pelvis, la sensibilidad anal, el placer durante la estimulación del clítoris y durante la penetración vaginal y anal; también, más control sobre el orgasmo, así como orgasmos más fuertes e intensos. 
Como ocurre con cualquier ejercicio de los músculos que nunca han sido trabajados, inicialmente se puede experimentar algún malestar muscular; esto significa que estos músculos no han sido exigidos. 
Siempre usa el sentido común: no exageres al principio, pero continúa con los ejercicios de una manera diaria. 
Estos ejercicios se llaman Kegel, por el doctor que los hizo populares. Puedes hacer estos ejercicios sentada, echada o incluso parada; cuando estás manejando o en cualquier transporte público. 
Estos ejercicios son recomendados incluso durante la masturbación; incrementan el flujo sanguíneo a la zonas erógenas y potencian tu excitación.

Para localizar el músculo PC, pretende que estás orinando y paras de orinar. Los músculos que contraes para detener la orina constituyen el músculo PC. 
Si pones tus dedos en el perineo cuando haces estas contracciones, podrás sentir este movimiento en dicha parte del cuerpo. 
Una vez que han sido localizados, es muy importante la respiración. 
Respira profunda pero lentamente, y contrae estos músculos; mantén la contracción por unos 10 segundos, luego exhala y relaja los músculos. Concéntrate en estos músculos que detienen la orina y no uses otros músculos, así estarás enfocada en estos músculos solamente. 
La combinación de inhalar-contraer y de exhalar-relajar es lo que hace que nuestra zona erógena inferior se despierte y nos dé un placer inusual que vamos a estar motivados a repetir muchas veces porque sabemos la recompensa que vamos a tener. 
Repite estos ejercicios 3 veces al día hasta que llegues a hacer 100 repeticiones por vez. 
Busca tu propio ritmo y ten cuidado porque, cuando uno domina estos ejercicios, se puede llegar a un orgasmo de una manera muy rápida. 
Una variación de estos ejercicios es la de inhalar y contraer y relajar los músculos PC 10 veces seguidas y luego exhalar; haz de 20 a 50 de estas combinaciones por día. 
Hay formas avanzadas de estos ejercicios: inhalar y pretender que se está succionado agua por la vagina y el ano, y luego se mantiene esto por el tiempo que se pueda mientras se está inhalando; a continuación se “expele el agua” lentamente mientras se exhala el aire. Puedes hacer 30 de estos ejercicios al día.


Uno de los ejercicios más importantes y difíciles es el poder hacer todos los ejercicios anteriormente descritos mientras uno se está moviendo, caminando, bailando o haciendo las actividades diarias de la casa. El reto es en el momento de mantener la tensión mientras uno se quiere mover; esto es muy difícil, pero si se llega a dominar garantiza que puedes llegar a tener mucha flexibilidad y control con los músculos de la vagina y del ano y podrás incluso ser multiorgásmica, es decir, alcanzar muchos orgasmos intensos seguidos cuando estés con tu pareja. 
Si tu pareja es masculina, él se dará cuenta de la diferencia de tus músculos cuando estos tengan la capacidad de succionar su pene como si fuera una boca. 
Ten paciencia y practica mucho.

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