viernes, 21 de agosto de 2015

LA ANATOMÍA DEL PLACER: ZONAS EROGENAS II

EL CABELLO

Largo o corto, ondulado o liso y de diferentes colores, el cabello de la mujer desempeña un papel sensual durante el cortejo y de poder durante el orgasmo. 
A muchas mujeres les encanta que les toquen y acaricien el cabello, especialmente por los lados de la cabeza y en la parte de las orejas y del cuello. 
Hágalo lentamente, sensualmente y nunca le cause un desastre en la cabeza en los preliminares de la relación. 
Las mujeres se ponen bellas para atraer a la pareja con quien decidirán estar en la cama esa noche. 
Entonces, en los preliminares de la relación, es inteligente decirle a la mujer de una manera honesta cómo está; y si no nos gusta su cabello, es mejor no decirle nada.

Durante la actividad sexual, a muchas mujeres les genera más excitación –y hasta llegan a tener un orgasmo más fuerte– que les jalen el cabello de una manera sostenida y no muy fuerte. 
Cuando la mujer esté cerca de llegar al orgasmo, toma un poco de su cabello con una de tus manos, jala lenta pero sostenidamente y observa la reacción de tu pareja; puedes de antemano decirle una palabra o darle una señal, si lo que le estás haciendo es muy fuerte o rudo y quizá debas bajar la tensión o parar del todo. 
Siempre experimentando se sabrá si el jugar con el cabello y cruzar la línea entre placer y dolor durante la actividad sexual es algo que a ella le gusta y aumenta el placer durante el orgasmo.

LAS OREJAS

Nunca desestimes la sensibilidad de las orejas. 
Dentro y fuera de ellas, las orejas pueden dar golpes “eléctricos” de excitación desde el cuello hasta la punta de los pies. 
Mordisquea el lóbulo inferior de la oreja, sopla suavemente, respira y susurra al oído dulcemente; dile cosas o no le digas nada. 
Pasa la lengua por el borde de la oreja y métele la lengua al oído lentamente.

Siempre ten cuidado, porque las orejas son delicadas; en todo momento observa las respuestas de tu pareja. 
Si tiene orejas sensitivas, a ella le gustará mucho lo que estás haciendo; sin embargo, hay casos en que las orejas no son sensitivas para ellas. 
No es mejor ni peor; probablemente tenga otras partes más sensitivas que hagan el balance para ella de la excitación. 
Si no estás seguro, siempre le puedes susurrar al oído, en combinación con otras caricias, “¿Te gusta esto?”. 
Y espera a que ella te conteste… si es que puede hablar. 
Pregúntale si le gusta que le hablen fuerte y con groserías; muchas mujeres disfrutan de esta etapa, pero por momentos solamente y no todo el tiempo mientras están juntos. 
Hay que aprender de las respuestas de tu pareja; recuerda que cada persona es única y reacciona muy diferentemente.

LA BOCA. LOS BESOS. LOS LABIOS. LA LENGUA

Los labios son una de las partes más sensuales del cuerpo femenino. 
Ellos son increíblemente delicados y expresivos. 
Sin los labios no podrían las mujeres darnos una sonrisa, hablar o besar. 
No existen labios perfectos: así como un busto es un poco más grande que el otro, el labio inferior es generalmente más largo o más voluptuoso que el labio superior. 
Los labios se hinchan y muchas veces cambian de color cuando la mujer está sexualmente excitada. 
Unos labios húmedos son totalmente sexuales e invitan a la imaginación de lo que esos labios pueden hacer cuando exploren todo tu cuerpo.

En todo el mundo el beso es considerado como un símbolo de saludo y de afecto. 
El inicio de una relación es generalmente sellada con un beso íntimo; pero también el término de la misma, cuando se da de manera amistosa. 
Los besos ayudan a relajar a la mujer, a bajarle el estrés y a preparar el ambiente. 
No existe una forma correcta o incorrecta de besar. 
Recordemos una vez más que somos únicos y que cada persona besa de una manera diferente; distintos individuos prefieren los besos de diferentes formas. 
El mejor beso es el que posee variaciones; por ejemplo, puede empezar con un beso suave en los labios, hacer una pausa, repetir el beso en los labios, luego pasar a un beso de tipo francés. 
Puedes combinar succionando suavemente el labio inferior o superior por un breve momento y volver al beso francés; bésale las mejillas, la barbilla… en fin, usa tu imaginación, porque esto es muy seductor y prepara muy bien a la mujer para continuar con la experiencia, pero de una manera relajada y cómoda. 
Besar a una persona que conoces o a una persona especial siempre te da más placer que besar a una persona a quien no conoces; pero definitivamente un beso siempre acerca más a dos personas. 
La mejor manera de saber qué tipo de beso es el que realmente nos gusta o qué combinación es la que más disfrutamos es solamente practicando con diferentes personas. 
Aunque no se tenga una relación íntima, puedes pedirle a un amigo o amiga que desea practicar cómo mejorar sus besos sin ningún compromiso o ninguna unión. 
Este acuerdo de antemano ayuda a eliminar expectativas o ilusiones de la otra persona. Atrévete y disfruta, piensa que siempre estás en proceso de aprender y mejorar para convertirte en un(a) mejor amante cada día.

Los labios de la mujer merecen una especial atención. 
Trátalos lentamente, usa tus labios con los de ella, así como tu lengua. Tu manera de besar le dará a la mujer una idea de si tienes una boca sensitiva y de cómo podrías besar con tus labios su vulva.

Aunque los dientes no son una parte sexual de la mujer, que ella te muerda o mordisquear a la mujer antes o durante la actividad sexual de una manera estratégica puede causar una excitación muy fuerte. 
Desde una simple mordedura suave hasta otra más seria, las mordeduras y mordisqueos excitan mucho a algunas mujeres y a algunos hombres. 
Algunas áreas interesantes que debes probar incluyen el cuello y los hombros, la espalda, las axilas, los brazos, el estómago, los pezones, las nalgas, la parte interior del muslo, y los pies. 
Estos lugares puede que no los consideres estrictamente sexuales, pero son sensuales, erógenos y sirven para el juego de la preparación. 
Este juego la puede excitar, y ella te puede pedir que lo hagas con mayor intensidad. 
Siempre preocúpate por la comodidad de tu pareja cuando estás mordiendo de una manera suave o agresiva; si no estás seguro(a), siempre le puedes preguntar si lo disfruta. 
Adicionalmente puedes tener una palabra especial que significa que está sintiendo dolor y que debes de bajar la intensidad. 
Puedes probar con números para manifestar la intensidad del dolor placentero. Si el límite es 5, por ejemplo, significa que es el límite entre placer y dolor; si ella menciona 6, entonces debes bajar la intensidad del dolor; si ella dice 3, puedes elegir subir la intensidad de la mordedura. 
Creo que este método no impacta mucho en la dinámica del flujo preparatorio sensual a la pareja, pero ayuda a los dos a estar en comunicación sobre la intensidad de lo que se siente.

Cuando la lengua pasa sobre una superficie, a esto se le llama “lamer”. 
Esta función, que tanto el hombre como la mujer pueden ejercitar, es una de las más excitantes que la boca puede otorgar.

La lengua está compuesta de muchos músculos y de papilas que sirven para percibir el sabor de las cosas. 
Estas papilas son capaces de inducirnos el apetito e incrementar nuestra experiencia y placer sexual. 
La lengua es versátil, maleable, húmeda y tiene la textura perfecta para la experiencia sexual. 
Tienes que estar preparado(a) puesto que hay muchas partes y rincones de la mujer que se pueden lamer, y que ella puede lamerte. 
Muchas cosas podemos hacer con la lengua, hasta inducir un orgasmo. 
Cuando pases tu lengua por el cuerpo de una mujer, hazlo con variaciones de ritmo: primero lentamente, luego dale cierta presión, pasa la lengua más rápidamente y seguidamente baja el ritmo. 
No uses la lengua directamente en la vulva o en los pezones, juega previamente con el cuerpo de ella y ve lentamente hacia las zonas erógenas más poderosas; haz que ella se derrita con tu lengua, siéntela cómo va reaccionando a tus caricias con la lengua, y entonces ya puedes ir hacia los pezones y la vulva. 
No te olvides de que puedes utilizar sus dedos y manos en combinación con la lengua o los labios y, sobre todo, tómate el tiempo necesario para saborear a tu pareja con la lengua.

EL CUELLO Y LOS HOMBRO

El cuello y los hombros son una parte muy sensual y erógena para la mujer. Desde besos muy suaves o más agresivos en el cuello y los hombros hasta mordisqueos, son siempre bienvenidos por ellas. 
La sensación de que les “coman” los hombros y cuello es una de las maneras preferidas para preparar el ambiente. 
Algunas mujeres disfrutan unas mordidas más agresivas, especialmente en los hombros. 
La próxima vez que tengas relaciones sexuales, intenta morderle a tu pareja esta parte de los hombros y espera su reacción; empieza lentamente y aumenta la presión del mordisco; suelta la mordedura y sube, sin soltar la boca del hombro de una forma húmeda, desde el hombro hacia el cuello y regresa de la misma forma, lenta y firmemente. 
Cambia al otro hombro y repite la acción al cuello. 
Combina esto con tus manos acariciando el cabello, y también puedes añadir besos en la boca, etc., etc., etc. 
Creo que ya tienes una buena idea de cómo se debe variar.

1 comentario:

  1. Me ha encantado el post que has subido, muy completo y con mucha información para que las mujeres podamos tocar donde debamos y así se experimente un placer aun mayor, muy útil

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