sábado, 24 de octubre de 2015

LAS MUJERES, SU LIBIDO Y COPAS

Menstruar ,para algunas personas, es algo desagradable y un tanto repulsivo. Aun más si pensamos en tener relaciones sexuales durante la menstruación (un tabú total). 
Incluso entre mujeres, pocas palabras soltamos cuando de esto se trata.
Para algunas, tener sexo durante la menstruación es una opción altamente placentera y para otras todo lo contrario. 
La carga moral que se impone al acto de menstruar asumido como un periodo de enfermedad, dolor e inapetencia sexual.
Aunque no podemos separar la cultura de nuestra historia, somos nosotras las protagonistas del asunto. 
Será el modo de sentir/convivir con nuestra menstruación el que definirá nuestras percepciones para invocar placer en esos días.
Si bien la menstruación es un periodo donde nuestro cuerpo necesita descanso, introspección, meditación y pausas para fluir con el ritmo cotidiano, esto no quita que podamos disfrutar de ella y de nuestra sexualidad. Escuchar/sentir nuestro propio ritmo y fluir acorde a eso es la clave para disfrutar de un periodo placentero.
Todas sabemos que es posible tener sexo y que se puede disfrutar cuando se elige hacerlo, sobre todo cuando nos sacamos las durezas de la cultura patriarcal que tanto amordazan nuestra sexualidad.
Las historietas, mitos y relatos de morbosos es solo un asunto de creencias y de mucho tabú. 
Debido a que no existe ninguna contraindicación para hacerlo, incluso desde la medicina, es solo decisión de cada una y de la pareja.
Hay grupos mujeres en los que se recomienda y también enjuicia el hecho de tener relaciones sexuales mientras sangramos. 
Esto me ha provocado sentirme enormemente sucia o culpable de algo que para mí es una práctica común… 
La explicación de las chicas es que en “aquellos días” debemos guardarnos y dejar que la sangre corra hacia abajo y que con su fluir nos limpie y purifique.
Pero este discurso me agrada aun más cuando se da la libertad de hacerlo a nuestra peculiar manera, siendo realmente fiel a nuestros deseos y no acatando los mandatos de una moral impuesta.
Los orgasmos ayudan mucho a distender cólicos menstruales, alivian la congestión en los pechos y te mantienen de muy buen ánimo. 
Sentir el cuerpo, conocerlo y agasajarse de autoplacer es una buenísima práctica para estos días. 
No es necesario tener sexo con otro, pero si lo deseamos y esto incluye penetración, solo debemos buscar posiciones cómodas para no topar con nuestro cérvix, que suele estar más abajo que de costumbre y por ende más sensible, sobre todos los dos primeros días.
Aun teniendo una pareja estable, protegerse en todos los casos siempre es bueno y con el uso del condón podemos evitar contraer enfermedades de transmisión sexual e infecciones pélvicas por la mezcla de fluidos.
Ser una con el ciclo menstrual me ha entregado herramientas con las cuales Las energías sexuales y la libido aumentan durante esos días.
Pasando las primeras 24 horas, las energías permanecen aún paulatinas, pero sucede algo curioso: algunas tienen sueños intensos y eróticos… durante el día suelen rondar fantasías sexuales en sus pensamientos. 
Esto pasa durante todos los días restantes de la menstruación, disparándose un periodo de libido poderosa.
Esta energía no siempre se sacia con masturbación o sexo; muchas veces no es lo que necesitas y otras veces es lo único que te completa.
Este periodo llameante satisface muchos otros aspectos, haciéndote sentir más plena, creativa, saludable y, sobre todo, confiada, aclarándose aquella renovación que ejerce el menstruar y marcando la pauta para el comienzo de un nuevo ciclo.

Sin embargo, la decisión de darse o recibir compañía sexual, es solamente nuestra, más allá de asuntos machistas, mitológicos o médicos.
La copa menstrual siempre debe retirarse antes de mantener relaciones sexuales con penetración. 
Solamente el uso de las copas desechables o de las esponjas permite la penetración sin tener que retirarlas previamente.
Si tus relaciones sexuales no incluyen el coito no es necesario que retires la copa menstrual: nadie se dará cuenta de que la llevas. 
Ni siquiera sobresale el hilo blanco típico de los tampones. 
Te permitirá disfrutar de juegos previos o sexo oral de forma cómoda y segura.
Es importante recordar que:
La copa menstrual no es un anticonceptivo
La copa menstrual no es una protección para enfermedades de transmisión sexual.
¿Está relacionada la copa menstrual con el SST?
El SST o Síndrome de Shock Tóxico es una infección causada por una bacteria llamada staphylococcus aureusy que entra en nuestro organismo a través de las heridas o de la membrana mucosa.
Es una enfermedad extremadamente rara, pero potencialmente mortal y puede ocurrir en hombres, mujeres y niños.
Como la mayoría de los casos ocurren en niñas y mujeres jóvenes, menores de 30 años, el SST se asocia con el uso de tampones de alta absorbencia y con el hecho de que éstos suelten fibras.
La copa menstrual no está asociada con el Síndrome del Shock Tóxico.

Puedes usar la copa menstrual con un DIU. 
La copa menstrual se coloca  cerca de la entrada de la vagina mientras que el DIU y el Anillo Anticonceptivo van colocados más cerca del útero. 
Si utilizas DIU, Asegúrate de colocar la copa menstrual correctamente y haz que tu ginecólogo revise con cierta frecuencia la posición de los hilos, que es recomendable que no sean muy largos. 
Además, al estar hecha de silicona o TPE, no hay la posibilidad que restos de algodón queden pegados en los hilos, como en el caso de los tampones, que no són aconsejables con éste tipo de anticonceptivo.

La copa menstrual, una vez insertada, queda totalmente sujeta y las paredes vaginales se adaptan. 
Aunque estés en posición horizontal, no hay riesgo de tener ninguna pérdida. Además como se puede usar hasta 12 horas seguidas sin ningún problema ni riesgo para tu salud, puedes dormir tranquilamente usando la copa menstrual.

La copa menstrual te permite aguantar más horas sin cambiarte, con lo que es fácil cuadrar los tiempos. 
Si aún así debes cambiarte en un baño público, como la copa retiene el flujo en su interior, el exterior está limpio. 
Te la podrás sacar, vaciar su contenido en el wc, pasarle un trocito de papel de wáter o una toallita húmeda y volvértela a poner sin mancharte las manos. Si no dispones de papel ni de una botella de agua en el bolso, no sufras, porque no va a pasar nada por volverte a poner la copa sin lavarla, no te vas a contagiar de tu propia sangre! ...
Y cuando llegues a casa o a un sitio donde tengas más comodidad, la aclaras bien con agua y ya está.
Un truco: en todos edificios públicos hay baños para minusválidos, con un lavamanos dentro del mismo cuarto de baño dónde fácilmente podrás limpiar la copa.

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