martes, 20 de octubre de 2015

MI MENSTRUACIÓN ME DICE MI SALUD, LA OBSERVACIÓN COMO PREVENCIÓN


Comienzo la temporada con una invitación para vosotras, que como a mi, nos gusta la observación de nuestro cuerpo y su ciclo. 

La sangre menstrual es una síntesis biológica de lo que comemos, vivimos y hacemos durante cada ciclo. 
Por ello, al observar nuestro sangrado y llevar un registro de su apariencia podemos saber el estado de salud de nuestro cuerpo.

Las posibilidades de diagnóstico a las que podemos acceder a través de nuestra menstruación, de ninguna manera sustituye el diagnóstico médico, pero espero que pueda a ayudarnos a entender un poco más lo que pasa en nuestro cuerpo y advertirnos sobre algún desequilibrio.

ÓRGANOS INVOLUCRADOS EN LA MENSTRUACIÓN

Desde la visión de la medicina tradicional china, la sangre va acompañada de la energía vital que nos permite sostener nuestro espíritu en el cuerpo. 

Cada uno de los 5 órganos del cuerpo (corazón, bazo, pulmones, riñones, hígado) genera determinado tipo de energía y la moviliza a través de la sangre.

A través de este intercambio y flujo energético se genera un balance o equilibrio en nuestro cuerpo que es la base integral de nuestra salud.

La sangre menstrual se genera a partir de la acción conjunta de tres órganos: Hígado, que comanda la cantidad de sangre que vamos a generar y proporciona la sangre a los órganos; 
Corazón, quien la mantendrá dirigida hacia el útero; 
Riñones, que proporcionarán la esencia biológica (ARN) que compone esta sangre, es decir, otorga los nutrientes necesarios para que se desarrolle un posible embarazo.

Desde la visión de la medicina científica, la sangre menstrual se compone de agua, diversas células muertas del endometrio, lípidos, proteínas, algunas hormonas como la progesterona, y dos componentes de suma importancia para nuestra salud:
Células Madre Estromales (MenSCs) que son células que cuentan con alta capacidad de regeneración, multiplicación y auto-activación, es decir, pueden convertirse en células de cualquier tipo, por lo tanto pueden generar o regenerar diferentes tipos de tejido orgánico, muscular u óseo de nuestro cuerpo. 
Es por esto que diferentes laboratorios de crio-genética hoy en día utilizan la sangre menstrual para curar enfermedades celulares serias como la leucemia o el cáncer.
ARN (Acido ribo nucléico) celular. El ARN es la esencia de nuestra alimentación, es un ácido nucléico presente en diversas células que permite la producción del proteínas necesarias para la actividad celular y su desarrollo. 
Cabe mencionar que es el riñón quien almacena esta sustancia.

TOMA DE MUESTRAS Y OBSERVACIÓN

El dispositivo a través del cual puede recolectarse una muestra de este fluido es la copa menstrual.
Las compresas de tela, esponjas marinas, compresas desechables o tampones no pueden ayudarnos en esta labor pues absorben los líquidos de la sangre y sólo nos permiten ver las cualidades más sólidas de sus componentes.

Entonces, lo primero que tenemos que hacer es tener una copa menstrual y aprender a utilizarla...

Después de unas 4 horas de uso en tu día más abundante, la copa tendrá suficiente cantidad de fluido para su observación. 

Los 3 factores que tendremos que analizar en una muestra son: 
abundancia, color, espesor.

Abundancia: podemos tener sangrados escasos o abundantes, esto suele ser regular en todos nuestros ciclos. 
La referencia de lo que está bien y no depende únicamente de tu cuerpo. 
Si normalmente tienes poco o mucho fluido, esa es tu referencia. 
Ahora, la cantidad y tiempos de sangrado dependen del equilibrio entre corazón y riñones. 
El corazón bombea la sangre, el riñón la atrae hacia el útero y le aporta los nutrientes. 
Cuando no hay suficientes líquidos la sangre será más escasa que cuando estamos bien hidratadas. 
Cuando hay demasiado sangrado es porque tenemos un exceso de energía o calor en algún órgano del cuerpo (probablemente en el hígado) y habrá que revisar con un médico a que se debe y dar un correcto tratamiento.

Color: El color de la sangre depende de tu hidratación, tu temperatura y del estado de tu hígado. 
Si hay mucha energía en el hígado -es decir, se encuentra alterado por diversas emociones- habrá un mayor sangrado, de un color más rojo; si hay mucho calor en el hígado (como sucede al enojarnos) el sangrado será más escaso porque los líquidos corporales estarán deshidratados por el mismo calor y su color será más oscuro.

Consistencia: Como dijimos antes, es el riñón quien otorga los nutrientes y agua a la sangre menstrual. 
La finalidad de nutrirla es para crear una nueva vida. 
Cuando menstruamos, mucha energía almacenada en nuestro cuerpo sale con la sangre. 
Esta actividad orgánica es quien da la consistencia al sangrado menstrual. Cuando es demasiado líquida podemos comprender que hay un desgaste energético fuerte en nuestro cuerpo ya que la sangre lleva a la energía, mientras que cuando contiene muchos coágulos (que además generan cólicos) es porque hay un bloqueo en la sangre que puede ser fisiológico (coajos o coagulación por desequilibrios en los órganos) o espiritual (dificultad para dejar ir o demasiada preocupación).

SANGRE SANA

En realidad, cada una de nosotras somos diferentes y nuestros órganos actúan de diversas maneras, sin embargo es importante darnos cuenta de las constantes y las excepciones que vemos en nuestro cuerpo y su funcionamiento pues ahí está la respuesta a nuestras preguntas espirituales. 

En general, la sangre menstrual de una mujer sana debería tener más o menos estas características:

Abundancia: alrededor de 100 ml durante todo el ciclo.
Color: Vino tinto-marrón oscuro, esto nos habla de una buena concentración de nutrientes.
Consistencia: líquida-espesa (tipo moco) sin grandes coágulos (algunos pequeños son normales).

Si tu sangrado es diferente a esto (muy rojo o muy café, demasiado escaso o abundante, etc), o varía de un ciclo a otro en tiempos y cantidades y no tienes muy claro lo que sucede, no dudes consulta con tu medico.

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